Asombro frente al mar

Al lugar donde apuntan los sueños, ven.
Al momento del abrazo salobre
que ondea y se acerca.
¿Qué nos dice?

Ciego te miro donde la piel faltaba.
El amor ahuyenta la espuma
y a lo lejos se oye
la luz de un faro lleno de costumbre.

Nada le falta ya a esta orilla:
ni la brisa que en ti tiene otro nombre,
ni el ruido de los peces que nos palpitan dentro.