La realidad que pesa

La realidad que pesa

Entre el pleito por la refinería y el rosario que el gobierno federal receta en los medios de comunicación sobre los grandes capos del narcotráfico que ha capturado, hay información que no puede pasar desapercibida:

1 Los nuevos seis millones de pobres en el país, que surgieron en sólo dos años.

2 La caída en las utilidades de poderosas empresas paraestatales y privadas, como PEMEX, Cemex y Vitro

3 La falta de justicia para el caso Sonora

Aunque no se pueden minimizar los golpes que la Secretaría de Seguridad Pública y la PGR le han propinado a la delincuencia organizada (la captura de la banda “Los Rojos, responsables del secuestro de Silvia Vargas y la detención de integrantes de “Los Petriciolet”), la realidad y las cifras evidencian el gran hueco que enfrenta el gobierno federal en este momento: el de la política social.

Las recientes publicaciones sobre las irregularidades en Procampo y el último reporte del Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) (http://www.coneval.gob.mx/coneval2/htmls/sala_prensa/HomeSalaPrensa.jsp?id=nota_completa_estimaciones_de_pobreza) demuestran que, si bien no lo ha ignorado, el gobierno sí ha minimizado el aspecto del desarrollo social del país.

En el noticiero de Carlos Zúñiga, en MILENIO Noticias, el secretario de Desarrollo Social, Ernesto Cordero, lo admitió: “la política social no ha sido suficiente”. Y aunque el secretario de Economía, Gerardo Ruiz Mateos, insista en que la crisis ya tocó fondo, que lo peor ya pasó y que viene la recuperación, hay que esperar y no echar las campanas al vuelo. Total, el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, se la ha pasado los últimos meses repitiendo lo mismo y sin embargo, cada mes, hay miles de nuevas historias de despidos y recortes de personas y deudas y otras consecuencias de la crisis económica.

Obvio: el golpe financiero no es problema exclusivo de México , por supuesto y tampoco hay influencia del gobierno en las variables financieras. Sin embargo, frente a las capturas de narcos y el despliegue de miles de militares y agentes federales para combatir a los grupos delictivos, ¿cuántas escuelas nuevas hay? ¿Cuántas universidades públicas se han construido en este tiempo? ¿Qué política arancelaria y hacendaria ha seguido el gobierno para hacer frente al problema económico? Porque eso sí: pese a que el barco social tiembla, el barco burocrático se mantiene inmutable, como si nada pasara, optimista en el futuro aunque el presente ya esté muy duro.

Los resultados de esta política apenas se van a sentir. Y mientras tanto, en Sonora, el clamor se oye y muy fuerte: justicia por los 49 niños fallecidos.

“No voy a tocar nada del dinero que me ofrece el gobierno, porque ni todo el dinero del mundo me va a devolver un pelo de mi hija”, ha dicho Abraham Fraijo, padre de una niña que falleció en el incendio del 5 de junio.

México sigue herido, muy herido. Y la realidad pasa pronto las facturas.