“Se me hizo fácil”.- a sus 19 años, Valeria cumplió seis de sexoservidora….

La joven, hoy de 19 años, confiesa que, siendo menor de edad, daba servicios de carácter sexual en hoteles y una pareja se encargaba de cobrar y darles su comisión.

A sus 19 años, Valeria cumplió seis de sexoservidora…

A los 14 abriles nos cuenta, se entregó a su novio y perdió la virginidad, por eso se involucró a la red de explotadores de la prostitución de menores de edad.

La explotaban como a otras muchas, reconoce. Por cada peso que ganaban les quitaban la mitad, pero dice que a lo mejor era más, por eso a los 16 años prefirió trabajar por su cuenta.

Acepta que es muy infeliz, que por necesidad entró y por lo mismo sigue ejerciendo la profesión más antigua del mundo. Se queja de la persecución policiaca, del trato indigno de algunos elementos y de la extorsión.

Valeria… ¿Desde cuándo te dedicas a esta actividad?

Desde que tenía 14 años.

¿Y por qué la elegiste y cuándo te iniciaste?

Lo que pasa que fue cuando me di cuenta que ya no había quién mantuviera mi casa y todo porque la necesidad es muy grande, mi madrastra no nos veía bien y se me hizo fácil.

¿Cuando tú empezaste eras todavía virgen o ya no…?

Yo ya no lo era. Fue con un novio.

¿Cómo fue que te involucraste cuando te decides iniciarte en el sexo servicio siendo aún una niña?

Sí, recuerdo que era una pareja la que nos ayudaba a muchas de nosotras, nos conseguían clientes y nos llevaban a mí y otras chicas a hoteles y fue así como nos iniciamos.

¿Esas chicas a las que te refieres eran menores de edad?

Algunas, no todas…

¿Pero son las que tienen más aceptación entre este tipo de clientela?

Sí, son las que piden más.

¿Cuánto cobrabas, cuánto te daban ellos, la pareja como decías?

Por un servicio nos daban 500 pesos, y claro, la tarifa al cliente era más alta, ellos nos decían que se quedaban con la mitad, pero no era cierto.

¿Cuándo eras menor de edad, los que te conseguían la clientela te protegían?

Sí, nos metíamos a los cuartos y ellos nos esperaban, porque los hoteles estaban lejos.

¿Cuando te diste cuenta de que te explotaban y que por ti sola podías ganar más, te separaste de ellos y empezaste por tu cuenta?

Ya estaba fastidiada de que nos explotaran tanto cuando nosotras éramos las que hacíamos el trabajo.

¿Acabas de entrar a la mayoría de edad, me decías que tiene 19 años?

Así es, yo trabajo ahora por mi cuenta. Me muevo por teléfono (celular), cuento con clientes que me llaman y me citan en algún lugar en cualquier punto de aquí de Monterrey.

Hace dos años hicimos un reportaje, te ubicamos en aquella ocasión por el rumbo de la Central de Autobuses, y en ese entonces nos declaraste que tenían problemas con la Policía…

Sí, seguimos teniéndolos, pero de eso no me gusta hablar porque nos sentimos, al menos varias chicas y yo, amenazadas, estamos asustadas.

¿Y podemos saber cuáles son los puntos de trabajo?

Cuando me llaman por teléfono me pueden citar en cualquier parte. En Félix U. Gómez y Colón; aquí en la Central de Autobuses, en Bernardo Reyes, hay ciertos puntos.

¿Eres feliz con esta vida que llevas desde los 14 años?

No, porque no es fácil, tenemos que sobrellevarlo, porque es que te toca cada persona que no te trata bien, que trata de abusar de ti, que te quieren golpear y hay casos en que te salen golpeadores.

¿Te han ofrecido droga, cuando están en la intimidad del cuarto te han invitado a compartirla con ellos?

Sí, claro. Muchas veces te quieren forzar a que te drogues, y en el caso mío no le hago a las drogas.

¿Continuarás haciendo lo que haces ahora?, ¿hasta cuándo?

La verdad, no sé, porque ahorita está muy duro porque ya no hay trabajo, no hay clientes. No hay dinero.

¿Tienes novio?

No, este oficio no da tiempo para eso.

¿Has pensado en casarte, alguien te ha ofrecido matrimonio o alguno de tus clientes te han dicho si te separan?

No he pensado en eso, porque la verdad como ya estoy muy metida en esto, no creo poder tener una vida con una pareja, porque te acostumbras a esto.

En aquel reportaje tú te autocalificabas como una de las mejores y eso era motivo por el que tenías muchas envidias… ¿pues qué haces, cómo lograste acaparar a más clientela?

Sí, soy una de las que en los puntos que frecuento tengo más clientela, pero todo depende del servicio, que les guste, que los dejes complacidos, a lo mejor la forma de tratarlos porque hay muchas que los roban y no les tienen confianza.

Sobre los policías que abusan de ustedes, qué les dirías a sus superiores, porque en muchos casos sus jefes ignoran sobre su comportamiento…

Pues que los jefes nos apoyen cuando reportamos un abuso de autoridad.

¿Hay elementos que las extorsionan?

Sí los hay, nos quitan dinero, nos amenazan, nos asustan porque si nos llevan, no salimos hasta el día siguiente.

¿De qué corporaciones?

De la Policía Regia, de la estatal también que se está uniendo con ellos para hacer levantones.

¿Existe alguna red de protección hacia ustedes?

No, no existe ninguna protección, al contrario, es al revés.

Milenio