Manuel Martínez TorresNiños expertos en Ping-PongNací el primer día de julio del 83. Cáncer. Siempre he estado enamorado de la buena música pop aún y cuando en la adolescencia tuviera que esconderlo para poderme hacer de amigos. Ahora me dedico a tocar discos la mayor parte del día, mientras escribo de ellos. Follow @ http://twitter.com/manuelismo
Fans de Carcass invaden Monclova
La última vez que estuve en Monclova fue por una mala decisión en un viaje. Habíamos decidido pasar algunos días en 4 Ciénegas, Coahuila. Pero al parecer cientos de personas habían pensado igual que nosotros ese día y nos habíamos quedado sin lugar donde dormir. La solución fue manejar en la madrugada por los distintos pueblos entre 4 Ciénegas y Monclova. Llegamos a un hotel que mas bien era como una vecindad y ahí nos dormimos sólo para darnos cuenta que al día siguiente todo estaba inundado. Monclova nos quería ahí y no nos iba a dejar salir.
Así que en resumen no conozco nada de ese lugar, más que una avenida inundada. Y es que eso es lo primero que pienso al escuchar el nuevo disco de Piyama Party llamado Más Mejor. Definitivamente no conozco nada de ese lugar. Piyama Party me recuerda a muchas cosas, muchas cosas que me gustan.
El estilo de cantar podría ser el sello distintivo de la banda que se armó Luis Ángel Martínez, la mente detrás de todo esto, y es un sello que me recuerda a muchos de los grupos del indie español, como Sr. Chinarro y Anntona de Los Punsetes. Con las letras sencillas y directas, y una buena cantidad humor negro. Pero ahí no para la cosa, Piyama Party es inquieto, inquieto como unas pubertas encerradas en una habitación. Sin tenerle miedo a los estilos y probando de todo, así como lo promulgan los Ween.
La mayoría de las canciones tienen esa habilidad de mezclar muy equitativamente el pop y el rock, lo que antes conocían como indie y ahora como canciones del recuerdo. Temas como Nunca Lo Van A Entender, Atajo Al Infierno y Jesús en Las Vegas nos rememoran con gusto a esos Pavement, Sonic Youth o hasta Dinosaur Jr. en sus momentos pop más lúcidos. Mientras que Olimpiadas Alveolares, Fan de Carcass, Bienvenido y el genial cierre del disco con 24 Horas No Son Suficientes son canciones que no le piden nada a ese indierock ibérico.
Un gran disco masterizado por Kramer, mítico personaje que ha formado parte de bandas como los Butthole Surfers, Half Japanese y Ween. Un disco que se siente diferente, sin miedo, sin complejos, ni ideales. Simplemente buscando la diversión de tocar por tocar. Que al final es lo que importa. Tener más bandas como esta no caería nada mal aquí en Monterrey, ni en cualquier ciudad de toda la República Mexicana.
Y el disco lo pueden descargar gratuitamente desde AQUÍ en DelHotel Records














