La tragedia del periódico

HISTORIAS DE NADIE- Milenio Diario de Monterrey

Hace unos meses estuve en la redacción de Le Monde y en lo fundamental, las charlas que tuve con los periodistas del diario francés fueron las mismas que tuve hace unos días con reporteros de Ciudad Obregón, Sonora: disminución en la venta de ejemplares impresos, complicaciones para sincronizar internet con papel, desconfianza de la multimedia y dramáticos despidos de personal, son los temas de conversación comunes entre quienes tenemos la responsabilidad y el privilegio de informar a la sociedad de lo que sucede.

En la llamada era de la comunicación, los periódicos –el medio de comunicación por excelencia– se encuentran en una profunda crisis que no respeta tamaños ni lugares del mundo. Amigos entrañables han causado baja como parte de esa triste guerra invisible que se vive en las salas de redacción, tras bambalinas. Además, el boom que hubo –y se mantiene en buena medida– de escuelas de Ciencias de la Comunicación, ha provocado que haya hoy una sobreoferta de comunicadores, justo en este mal momento de la industria periodística. La televisión y la radio parecen no sufrir hasta el momento el embate. Internet, aunque todo indica que es un horizonte amplio, sigue siendo un enigma.

En la edición de este mes de Letras Libres, Paul Starr, en un artículo titulado “Adiós a la era de los periódicos (Hola a una nueva era de corrupción)”, recuenta la tragedia de la prensa norteamericana. En Los Ángeles Times, uno de los principales diarios de Estados Unidos, el efecto acumulativo de los despidos de personal ha reducido la sala de redacción a la mitad. Otra compañía agobiada por las deudas, la cadena McClatchy, que incluye The Sacramento Bee, The Miami Herald y otros veintiocho diarios, despidió a una cuarta parte de su fuerza de trabajo el año pasado.

De acuerdo con el análisis de Starr, las empresas mediáticas con grandes deudas no son las únicas que están haciendo recortes. En el periódico más grande de Nueva Jersey, The Star-Ledger, el 45 por ciento del personal editorial aceptó una rescisión cuando en octubre, el dueño Advance Publications amenazó con vender el periódico si no se cumplían sus metas de recortes.

“En todo Estados Unidos –sigue relatando Starr– conforme se desploman las ganancias de los periódicos –para finales de 2008 las ventas por publicidad estaban 25 por ciento por debajo del promedio de hacía tres años–, las gerencias editoriales parecen no poder deshacerse de editores, reporteros y secciones de sus periódicos lo suficientemente rápido. Y aún quedan episodios dolorosos por venir. Según una proyección que Barclays Capital hizo en diciembre, las ganancias caerían otro 17 por ciento en 2009 y 7.5 por ciento al año siguiente”.

Con un panorama tan devastador como éste, ¿qué va a pasar con los periódicos?, nos preguntamos quienes trabajamos en uno. Internet es, por lo pronto, nuestra esperanza. Pero internet por sí sola, está visto, no soluciona nada. El escritor Arcadi Espada, quien tiene uno de los blogs más exitosos de España y es uno de esos filósofos modernos del periodismo, dice: “Un periódico es una obra de la generalización. Algunos creen ahora que los periódicos podrían sustituirse por una colección de blogs detallados en las infinitas materias. Siempre hay alguien que sabe más que un periodista sobre cualquier cosa, argumentan. Siempre hay, no; siempre ha habido. Pero el valor del periódico no está en la profundidad que alcanzan cada una de sus estancias. Está en la intersección de todas ellas. En el sentido que aporta el roce noticioso de la golfería y el honor, lo particular y lo global, el deporte y la muerte”.

¿Cómo llevar a internet esa mística de los periódicos de la que habla Espada? ¿Cómo sobrevivir con dignidad? Urgen respuestas. La sociedad merece información de calidad.

Televisión Abierta
En Televisión Abierta, el videoblog de www.milenio.com, se presenta esta semana, entre otros materiales, una crónica sobre Radio Bemba, la estación radiofónica comunitaria que ha dado seguimiento al siniestro de la guardería ABC en Sonora.

Además, en la sección “Impertinencias”, se presenta “El corrido de los marcianos coqueros”, una original pieza musical del, por lo regular, poco creativo mundo de los narcorridos.

La dirección es: www.milenio.com/blog/diegovideoblog