La Arquidiócesis de León ni se enteró de la boda Fox-Marta
Según un portavoz de Norberto Rivera, el obispo Rábago sí dio las amonestaciones. José de Jesús Aguilar asegura que la pareja cumplió con requisitos de austeridad.
El vocero de la Arquidiócesis de León, Raúl Villegas, manifestó sus dudas respecto a la celebración del matrimonio religioso entre el ex presidente Vicente Fox y Marta Sahagún, ocurrido la noche del jueves en el rancho San Cristóbal, en Guanajuato, pues aseguró que la curia no se enteró.
Sin embargo, el encargado de comunicación social del Arzobispado de México, el padre José de Jesús Aguilar, aseguró que el enlace se realizó “bajo todas las cuestiones legales de la Iglesia” y que el obispo de León, Martín Rábago, sí dio la autorización para que se diera en un lugar privado.
El jueves por la noche Vicente Fox organizó en 15 minutos su boda con Marta Sahagún y la celebró con apoyo de un sacerdote amigo, Alejandro Latapí, en su rancho en San Cristóbal. No obstante, por tratarse de una ceremonia en un lugar privado, debió contar con autorización de la arquidiócesis.
“(El sacramento del matrimonio) debe ser un lugar público, donde cualquier católico pueda entrar o salir. No sé qué haya hecho el padre Alejandro Latapí; realmente no sé ni siquiera si fue boda o nada más una bendición o una oración. No sé qué haya sido; no me consta que haya sido boda”, expuso Villegas consultado al respecto, quien dijo desconocer si contaban con las “amonestaciones” para su enlace religioso, porque, aseguró, la arquidiócesis no tenía información de que se hubieran tramitado.
—¿Esto usted quiere decir que esta boda no es válida?
—No, no puedo decirlo, porque desconozco si se celebró o no. No sé qué hicieron.
—Según la información publicada, sí se realizó la boda.
—Mira, como vocero de la Arquidiócesis de León no puedo opinar, no me consta que se haya celebrado.
José de Jesús Aguilar, sin embargo, ratificó la validez de la ceremonia, y recordó que ambos ya habían logrado el decreto de nulidad matrimonial.
“Quedaron libres para poder contraer matrimonio en el momento en que ellos lo pensaran; por una parte, el decreto que se expide a ellos en este caso exige que en caso de que vuelvan a contraer matrimonio se celebre, y está marcado con estas letras, sin ostentación y en forma privada. Esto quiere decir que se les impide realizar una ceremonia con gran cantidad de invitados, con gran fiesta, con gran cantidad de medios o cosas así”, indicó.
“Por lo que, hablando ellos (Fox y Martha) con el obispo de León, que es el obispo de la zona, Martín Rábago, ha sugerido que, por estas circunstancias, lo más conveniente era que (la boda) fuera en su casa y en privado”, añadió.
Al ser un matrimonio privado, insistió, respetaron el decreto.
—Esta boda no estaba planeada, fue improvisada, y se dice que Vicente Fox sólo hizo una llamadas en ese momento para que la autorizaran.
—Creo que hay muchos dimes y diretes en esto. Desde que recibieron el decreto de nulidad ellos estuvieron buscando la mejor oportunidad para hacer el matrimonio. En un momento determinado tenían pensado hacerlo quizás en otro lugar, fuera del país, con invitados y cosas así. Sin embargo, en el decreto se les recordó que tenía que ser sin ostentación y en una forma discreta, de tal manera que ellos, sin ningún impedimento y con todos los trámites que tienen que hacer pues lo hicieron en forma formal.
—Entonces, ¿sí hay permiso?
—Bueno, te estoy diciendo que el obispo Martín Rábago, máxima autoridad, lo otorgó.
—¿Se valen los permisos, aunque sean de manera exprés?
—Bueno, te vuelvo a decir: si la máxima autoridad no puede hacer eso, ¿entonces quién lo puede hacer?
—¿La Iglesia emitirá un manifiesto para disipar las dudas?
—No, eso es un asunto totalmente privado. Ellos dos tienen derecho a casarse, cumpliendo los requisitos que exige el derecho canónico y por lo tanto se les ha dado este permiso. La Iglesia no puede hablar en nombre de la pareja, en todo caso responderé sobre asuntos del derecho canónico.
En playas y jardines no se vale
Las celebraciones del sacramento del matrimonio fuera de parroquias o capillas reconocidas por la Iglesia son inválidas, según los principios católicos, a menos que cuenten con la autorización expresa de las autoridades eclesiásticas.
Ha habido casos de invalidación del sacramento matrimonial por no ajustarse a esta norma, como ocurrió entre la actual pareja del gobernador mexiquense Enrique Peña Nieto, Angélica Rivera, con el productor de Televisa José Alberto Castro, debido a que la ceremonia ocurrió en un fraccionamiento de Acapulco.
En una entrevista con la revista Quien, la actriz explicó: “La Iglesia no puede hacer válido el matrimonio, porque no se corrieron amonestaciones. En la ceremonia no hubo anillo ni lazo y, por si fuera poco, el sacerdote que firmó el acta no tenía permiso para celebrar el sacramento”.
Generalmente este tipo de ceremonias al aire libre —en playas y jardines— son encabezadas por sacerdotes apócrifos o expulsados o retirados de la Iglesia, que no cuenta con el aval de la diócesis respectiva.
Los únicos actos religiosos que se puede realizar de manera privada son bendiciones, celebraciones de la palabra y oraciones. (México. Redacción)














