Horacio SalazarEl País de las Maravillas
Un recorrido por el CERN
Todavía no me alcanza el cansancio del viaje que concluyó esta mañana, aunque siento en los huesos que pronto caerá la cruda de las jornadas que compartimos unos 15 periodistas de todo el mundo que fuimos a una visita relámpago a una de las mecas de la física mundial, el CERN, ahora llamado Organisation Européenne pour la Recherche Nucléaire.
El CERN, en las afueras de Ginebra, es hogar de un acelerador de partículas con un anillo de 27 kilómetros de diámetro. Ahí trabajan más de siete mil científicos de muchos países (incluyendo a dos equipos de mexicanos) en proyectos de colaboración que involucran a decenas y decenas de expertos en las ramas más arcanas de la física.
Un acelerador de partículas se basa en una idea simple: hacer chocar cosas para ver qué pasa. Pero algo simple a nivel macro se vuelve más difícil a medida que las dimensiones se reducen, como ocurre en el caso de los aceleradores del CERN.
La estrella del complejo es el Gran Colisionador de Hadrones, el LHC, que tuvo el año pasado lo que llaman un “incidente”. En pocas palabras, hubo un accidente que desbarató parte del anillo y aplazó el inicio de los experimentos casi un año.
Descubrimos con cierta sorpresa que los científicos del CERN hablan del incidente con toda franqueza. Dicen que la escala de las variables a las que funcionará el LHC no podía probarse sino con el anillo armado, aunque admiten que por las prisas no hicieron entonces las pruebas de calidad que ahora, después de atole, sí están terminando.
El caso es que nos presentaron los cuatro grandes experimentos que funcionarán en los cuatro puntos de colisión definidos en el magno anillo del CERN: ATLAS, LHCb, CMS y ALICE. En dos de ellos participan científicos mexicanos.
Vimos los segmentos que configuran el anillo del LHC, entramos en la sala de control del CERN y bajamos casi 100 metros para ver de cerca al gigantesco instrumento CMS. En suma, observamos algunos de los fierros más avanzados con que los físicos quieren descubrir los secretos más interesantes del universo. ¿Lo mejor? La pasión de todos ellos; su entrega total a la ciencia.










