Violencia étnica deja 156 muertos
Las autoridades chinas cortaron los servicios de teléfono e internet.
Hay 1,400 detenidos por los motines de Urumqi, según la agencia oficial china.
Urumqi.- Pekín aumentó ayer a 156 la cifra de muertos en los disturbios étnicos del domingo protagonizados por musulmanes uigures en Urumqi, la capital de la región de Xinjiang (noroeste), los más sangrientos registrados en territorio chino en décadas. La agencia estatal China Nueva citó a autoridades de la policía de la región autónoma de Xinjiang para aumentar a 156 muertos su anterior balance facilitado ayer, que había cifrado las víctimas mortales en 140 y los heridos en 828.
Según la fuente, la policía detuvo a más de mil 400 personas por su presunto papel en los motines.
El director de la asociación japonesa de uigures, Ilham Mahmut, dijo el domingo que la tensión se produjo por una reciente disputa violenta en una fábrica de juguetes entre chinos y uigures divididos por un rumor según el cual miembros de la minoría uigur habían abusado de una mujer china.
Ese derramamiento de sangre provocó ayer la reacción de Estados Unidos. “Estamos profundamente preocupados por las informaciones sobre numerosos muertos y heridos en Urumqi en el oeste de China”, afirmó el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs, en Moscú, donde el presidente estadunidense Barack Obama efectúa una visita oficial. De igual manera, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, hizo un llamado a la contención, coreado por Gran Bretaña y EU.
Los uigures exiliados acusan a las fuerzas de seguridad chinas de haber reaccionado exageradamente para sofocar una protesta pacífica y afirmaron que la policía disparó indiscriminadamente.
China Nueva informó hoy, sin embargo, que la policía china dispersó en otra localidad de la región, Kashgar (a mil 50 kilómetros al suroeste de Urumqi) a “más de 200 alborotadores” que trataban de salir de la principal mezquita de la ciudad. Residentes de la capital de Xinjiang, mayoritariamente musulmana, indicaron que las autoridades cortaron los servicios de internet y de telefonía celular en la ciudad.
En tanto, las autoridades chinas pidieron al gobierno español que deje de investigar sobre la represión de 2008 en el Tíbet.










