Marines de EU se preparan para combatir al Talibán en Afganistán (fotogalería)
Se trata de la mayor ofensiva militar en el país desde que Barack Obama llegara a la presidencia de Estados Unidos y la primera que se produce en el marco de la nueva estrategia para Afganistán diseñada por la nueva administración.
Kabul/Londres/Moscú.- Las fuerzas estadounidenses en Afganistán lanzaron hoy una gran ofensiva contra los talibanes en la provincia de Helmand, sur del país, confirmó hoy el Ejército.
Unos 4.000 infantes de la Marina estadounidense y 650 soldados afganos participan en la operación "Janyar", precisaron las fuentes. El objetivo es expulsar a los extremistas de esa región, considerada desde hace años bastión de los talibanes.
Se trata de la mayor ofensiva militar en el país desde que Barack Obama llegara a la presidencia de Estados Unidos y la primera que se produce en el marco de la nueva estrategia para Afganistán diseñada por la nueva administración.
Hasta el momento no hay informaciones sobre víctimas. El portavoz talibán Kari Yussif Ahmadi aseguró a la agencia dpa que desde el comienzo de la ofensiva los insurgentes mataron "más de una docena" de soldados extranjeros, pero los datos ofrecidos por los talibanes no se consideran fiables.
La misión de la ofensiva es establecer una serie de bases y permanecer en Helmand a fin de mejorar y estabilizar a largo plazo la seguridad en esa provincia para que la población local pueda instituir un gobierno legítimo, declaró un representante militar estadounidense.
Según datos del Ejército norteamericano, en los dos últimos meses Estados Unidos envió unos 8.500 efectivos de la infantería de Marina ("marines").
De acuerdo con la nueva estrategia de Obama, las tropas norteamericanas recibirán en total un refuerzo de 21.000 soldados y concederán mayor importancia a la ayuda civil y económica.
El mandatario antepone la intervención estadounidense en la lucha contra los talibanes en Afganistán y en el vecino Pakistán a la guerra en Irak, donde las tropas norteamericanas se retiraron el martes de las principales ciudades y pueblos.
Entre tanto, el Ejército estadounidense admitió que uno de sus soldados que estaba desaparecido desde el martes pudo haber sido capturado por los talibanes en la provincia de Paktika, en el sureste de Afganistán.
Un comandante talibán local que se identificó como mulá Sangon sostuvo que los insurgentes capturaron también a tres soldados afganos.
La situación de seguridad en Afganistán se está deteriorando considerablemente. Sólo en la primera semana de junio hubo más de 400 ataques por parte de insurgentes talibanes, informó el comandante de la tropas estadounidenses en Cercano y Medio Oriente, el general David Petraeus.
Se trata del mayor número de atentados desde la ofensiva militar de 2001 liderada por Estados Unidos contra el régimen talibán. En junio del año pasado se registraban semanalmente menos de 250 ataques talibanes y en 2004 eran menos de 50 a la semana, señaló un portavoz de Petreus.
Antes del comienzo de la ofensiva estadounidense perdieron la vida dos soldados británicos en el país, confirmó hoy el Ministerio de Defensa en Londres. Estas bajas elevan a 171 la cifra de efectivos británicos abatidos en Afganistán desde el comienzo de la guerra en 2001.
Ante la escalada de violencia en Afganistán, Rusia advirtió hoy contra cualquier posible negociación con los insurgentes. "Sólo dañaría la estabilidad a largo plazo", declaró el representante de Rusia ante la ONU, Konstantin Dolgov, citado por la agencia Interfax.
Moscú teme una expansión del terrorismo y el narcotráfico en los países de su frontera sur, por lo que apoya la misión internacional permitiendo que utilice su territorio para el avituallamiento de las tropas en Afganistán.



