El hombre primavera-verano 2010

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Primero una disculpa por la ausencia prolongada, ahora el blog…

Desde el 20 de junio y durante 2 semanas, las colecciones para hombre primavera 2010 se presentaron en Milán y París.
Con menos duración (y probablemente menos cobertura) los desfiles masculinos de esta temporada han hecho dudar a la crítica del potencial de los diseñadores para crear la silueta del hombre moderno.

Algunos culpan a la crisis, otros simplemente a la falta de creatividad, lo cierto es que pocas colecciones destacaron como bien pensadas e innovadoras (tal vez por el riesgo de perder compradores) en esta primavera.
“En algún punto de la última década, la industria se dio cuenta que la moda es un excelente medio para un fin, siempre y cuando este fin sea nada más que ropa usable, aquella que atraiga inversionistas” comenta Cathy Horyn, crítica del New York Times.

No es un panorama perdido, por supuesto siempre existirán aquellos que tomen el siguiente paso.

Entre los más destacados en Milán está Alexander McQueen, que se negó a tener un desfile como tal, y presentó un pequeño filme ayudado por el fotógrafo David Sims. Su colección la conforman pantalones (tonalidades café en su mayoría) que hacen lo opuesto a ceñirse al cuerpo con una caída recta y un largo hasta los talones; a estos los acompañan sacos y abrigos con un delineado de pintura en los bordes. El look de McQueen es perdurable y versátil para el individuo que lo use.

Otro que impresionó fue Bottega Veneta con su estilo americano lleno de lujo y atención a los detalles presentó pantalones hasta los tobillos con elástico y zapatos de piel anchos color verde. Lujo es probablemente la palabra más peligrosa en estos tiempos de dificultad económica, pero la marca lo presenta sin pudor y con optimismo.

En París, la marca Lanvin, diseñada por Lucas Ossendrijver y Alber Elbaz, se llevó los aplausos gracias a su excelente elección de nuevas telas en trajes para hombre. “Ligereza, color, deseo y mucho trabajo” declaró Elbaz a MenStyle.com acerca de su nueva colección. Además, zapatos redondos, trajes en color rojo y suéteres que le combinan.
Ambos diseñadores concuerdan en que la ropa masculina ya no es sólo “un hombre en un traje y otro en una camisa de seda”, según el review hecho por Tim Blanks. El mensaje de su colección es estar a favor de la transgresión del estilo individualista, claro, sin dejar el glamour y la propiedad.

Por último el diseñador belga Raf Simons decidió hacerse relevante esta temporada al enfocarse en cambiar la silueta masculina con su nueva colección.
Sin dejar de lado su habitual perfeccionismo en la elección de telas y habiendo madurado sus habilidades como sastre, Simons añade cintos a trajes y chaquetas para determinar su propuesta de un nuevo corte. “Nuestra primera década se ha ido, necesitamos un nuevo hombre” explicó para men.style.com al final de su desfile.
En referencia a la crisis económica Raf Simons explica al New York Times que los minoristas se enfocarán menos en los diseñadores de los últimos 10 años, poniendo más atención a aquellos que tomarán relevancia en la próxima década.

Cierto es que se debe tener cuidado a la falta de una economía más próspera (marcas y tiendas han estado cerrando sus puertas por lo mismo), no debe tomarse como excusa descuidar el diseño, subestimar al consumidor ciclando ideas haría más pronunciada la caída de la industria.