Yo te conozco

Yo te conozco se propone ser un retrato gracioso e inventario de recuerdos ficticios del México de los años 50's.

“Hay que matarlos. No hay que dejarlos dominar el planeta —dijo Virgilio con su vozarrón de barítono—. Hay que tratarlos igual que a los negros en Estados Unidos —añadió con una extraña risa radiofónica”. Así comienza esta novela del escritor mexicano Héctor Manjarrez.

Yo te conozco es la historia de la última infancia de los Romanitos: Julio César y Marco Antonio, en la Ciudad de México de los años cincuenta, con sus edificios de grandes ventanales, sus calles congestionadas por Hudsons, Cadillacs, Opels y Studebakers, sus radios sintonizando boleros, chachachás y rock and roll.

Para completar el espectáculo nostálgico del México de los años 50's, una ingente colección de caricaturescos personajes, como la madre abnegada, el invisible o prófugo padre diplomático, las domésticas guapas y las feas, la tía cachonda y su novio negro más otros seres, gravitan en cada capítulo evocando a un México perdido.

En esta sensible novela aparecen simultáneamente el misterio y su pedagogía, el fulgor y el desengaño.

Más que historia es memoria, más que memoria privada, generosa novela: si hay un héroe de la memoria en la literatura es, desde luego, Héctor Manjarrez.

En entrevista
Héctor Manjarrez, nació en 1945 en el Distrito Federal, es autor de una docena de libros, entre los cuales destacan las novelas Pasaban en silencio nuestros dioses (1987), El otro amor de
su vida
(2000) y Rainey, el asesino (2002), e igualmente las recopilaciones de cuentos No todos los hombres son románticos (1983) y Ya casi no tengo rostro (1996), entre otros.

Entrevistado por Notimex, Manjarrez comentó: "Yo creo que esta ciudad ha cambiado muchísimo, yo no creo que nos parezcamos los chilangos de hoy a los chilangos de los años 50, estos son como "ingenuos" comparados con quienes somos ahora, creo que también es divertido recordar a aquellos ingenuos, que éramos nosotros, entonces hubiéramos sido todos niños", enfatizó el autor de Lapsus.

Agregó que el título del libro, proviene de la frase que se dicen entre sí los hermanos, "yo te conozco mosco", que era popularísimo en esa época. "Hay gente a la que uno le dice yo te conozco mosco, ahora y no saben ni de qué habla uno" abundó el autor de "No todos los hombres
son románticos".

Al final hay un premio en la fidelidad del escritor que escucha a los niños que fue y que pudo haber sido; se vuelven a abrir surcos por donde alguna vez entró lo nuevo al mundo y, albricias, el tesoro de lo perdido se recupera: el tesoro que es la pérdida misma.

Héctor Manjarrez
Yo te conozco,
Era/Dirección de Literatura UNAM,
México, 2009,
175 pp.