Una sacudida a los atrapados en los 80

Ella tenía 62 años y él 50. Los que rondamos los 40 nos creemos los reyes del universo, andamos por ahí muy orondos diciendo que los 40 son los nuevos 30, que jamás ninguna generación ha sido como la nuestra, que los ecos de aquella década prodigiosa aún iluminan la vida cotidiana de hoy, que los 40 rules. Y sí, yo me incluyo con todo el orgullo de mis años, pues la mayoría de las veces la imagen que me regresa el espejo me gusta, no está nada mal y no lo digo en el aspecto estético, sino en el saludable. Como la mayor parte de las personas de mi generación, ni de loca regresaba a los 20, las vivencias y el aprendizaje que traigo en la maleta, no las cambio por ninguna piel sin arrugas, ni la talla 3 que manejaba en ese entonces.

Pues sí, ella tenía 62 y el 50. Ella 17 años más que yo y él 7. Marcaron cambios. Me acuerdo que intentaba por todos los medios que el peinado me quedara como el del ángel rubio de Charlie, Farrah Fawcett era el modelo de belleza a seguir, me dormía con los rulos puestos para que al día siguiente no se me despeinara un pelo, Farrah también era el sueño húmedo de mis amigos quienes tenían su afiche colgado en las paredes de su habitación. No tuvo más gloria que ésa, ya que su trabajo después de la afamada serie Los Ángeles de Charlie, nunca fue muy destacado. Pero dejó huella, pocas bellezas pueden darse el lujo de decirlo.

Él, bueeeeeno, Michael es Michael, quien no tararee por lo menos una de sus rolas, ha vivido en otro planeta (de su lado oscuro y bizarro, hablamos otro día). En la prepa, me acuerdo bien, había un chico bastante feúcho, que en el momento que decidió adoptar el look Jackson, se convirtió en el más acosado por las pubertas llenas de frenos. En esos días todos queríamos hacer el moon walk, la patadita y los giritos de Michael y a quien le salían, ¡uy! ya era nuestro héroe. La música y el estilo son antes y después de Michael Jackson, punto.

Pues los dos tuvieron la puntadaza de morirse el mismo día y a los cuarentones, así, de repente, se nos vino la edad encima. Nos dimos cuenta que sí, los 40 son los nuevos 30, pero depende de cómo los lleves. Todo se reduce a la salud, a cómo te cuides, a tus genes y a la cochinísima suerte de no andar pescando ningún bicho, enfermedad crónica o degenerativa (también a los eventos fortuitos, pero a esos nos enfrentamos desde que nacemos) con la que nos cargue el payaso.

La gente que tenemos 40 podemos llegar bien a los 80, pero necesitamos cuidar lo que comemos y hacer ejercicio. Yo por ejemplo me empiezo a plantear la menopausia, ¡sí llega entre los 45 y los 55 años!, ¡carajo, tan bien que iba! Pero no le quiero dar la vuelta al problema forevereándome creyendo que a mí será la única mujer en el mundo que no me dará y me estoy informando para ver de qué manera la engaño.

Hoy parada en mis dos pies y viendo hacia delante, voy por la batalla, ¿lo lograré? Quién sabe, quizá me quede en el camino como Farrah y Michael, pero de algo estoy segura: lo voy a intentar.

* Para ti Violetta, ya no me regañes.

* LAS PALABRAS ALTISONANTES, GROSERÍAS Y/O ATAQUES AGRESIVOS QUE NO TENGAN NADA QUE VER CON EL TEMA TRATADO, SERÁN BORRADOS.