Un candidato muy perro
“Soy un perro que nací en la periferia de la ciudad, fui un regalo de cumpleaños, he estado participando en los asuntos de la política desde chiquito, porque he ido a varios mítines y a varias manifestaciones desde pequeño”, responde el Pit Bull con ayuda de su dueño Carlos Delgado Padilla.
En cuatro patas y meneando la cola este candidato hace campaña para solicitar el voto de los electores.
Es “el candidato de la perrada”, como se hace llamar Fidel, quien apenas tiene un año y medio de vida y ya es famoso en Guadalajara. Su mensaje ya trascendió los límites de la ciudad, incluso al extranjero (Italia, España, Argentina y Brasil) y se ha convertido en el icono del movimiento de los “anulistas”, grupo que promueve la anulación del voto para estas elecciones del 5 de julio.
El can fue entrevistado junto con su amo en un café, ubicado cerca de la avenida Chapultepec.
—¿Fidel, tú elegiste a la campaña del voto nulo o la campaña te eligió a tí?
—El Pit Bull respondió, con la ayuda de su propietario: “Soy el candidato del hartazgo ciudadano y el hartazgo ciudadano se está manifestando de muchas formas, no nada más con las campañas anulistas o las abstencionistas, más bien el hartazgo me eligió a mi como candidato porque yo soy una manifestación en contra de la clase política del estado”.
Se describió como un activista desde cachorro. “Soy un perro que nací en la periferia de la ciudad, fui un regalo de cumpleaños, he estado participando en los asuntos de la política desde chiquito, porque he ido a varios mítines y a varias manifestaciones desde pequeño”.
Este can pide “disculpas a los perros por compararlos con la clase política”.
Fidel, de manchas blancas y cafés, pesa 28 kilos y mide 90 centímetros. Le gusta salir a pasear en la canastilla de la bici de su dueño, Carlos Delgado Padilla.
Fidel siempre ha tenido mucho arrastre con la gente aún sin ser candidato. Sin embargo, ahora que anda en campaña, le han surgido dos hembras que lo pretenden. Pese a que a primera vista la raza de Fidel causa miedo —los Pit Bull son utilizados como perros de pelea— asegura que “soy inofensivo y siempre me he llevado bien con los niños”.
Fidel realiza campaña para que voten por él quienes consideren que en la boleta electoral no hay ninguna opción que les convenza. “Para que así tengan por quien votar”, dijo.
El perro reconoce que “es una manifestación con un poco de humor y con mucho sarcasmo”.
A cuatro días de que Fidel se integró a la red social de Facebook ya sumó 400 “amigos” y cuenta con el apoyo de organizaciones como el Parlamento de Colonias, Congreso Ciudadano, Bici 10 y Gdl en Bici. Señala que el mensaje que quiere dejar es que “lo importante de esto no es Fidel, sino que ya están sucediendo cosas en la calle, porque el enemigo común es el mismo: son los que hacen los negocios al amparo del poder público, ese es el punto más importante”.
La gente está saliendo a manifestarse de muchas maneras, los colonos se organizan porque no les resuelven sus problemas, como en la Villa Panamericana, el proyecto La Ciudadela, El Salto, Temacapulín y quienes ahora promueven anular el voto, señala.
—¿Por qué un perro es la mejor opción como candidato?
—Primero, porque un perro no sabe mentar la madre. Segundo, porque un perro no sabe regalar dinero. Tercero, un perro no va a transar cuentas públicas porque no va a responder a los intereses de nadie. Soy el can-didato de la perrada y la mayoría somos perrada, así nos asumimos.
La campaña de Fidel consiste en el reparto de carteles y calcomanías. Ha sido financiada con una “coperacha” entre sus seguidores. “No me he gastado miles de millones de pesos como lo hacen los partidos políticos”.
Tiene tres lemas de campaña: “No voy tras un hueso”, “di no a la mordida” y “no soy gato de nadie”. Se imprimieron 900 calcomanías y mil carteles y gracias a un ofrecimiento reciente se imprimirán otras mil calcas.
Elizabeth Rivera Avelar










