Recuerda exposición fotográfica en Madrid los tiempos del cabaret mexicano

La vida nocturna de los últimos cabarets que quedan en la Ciudad de México, las historias que en ellos suceden y sus protagonistas, se muestran en la exposición de la fotógrafa mexicana Eugenia Arena.


Madrid.-
La vida nocturna de los últimos cabarets que quedan en la Ciudad de México, las historias que en ellos suceden y sus protagonistas, se muestran en la exposición de la fotógrafa mexicana Eugenia Arenas que se inauguró hoy aquí.

El trabajo, que lleva por título "Amor de cabaret, la noche de México", consta de 30 imágenes en formato análogo, blanco y negro, que trasladan al espectador el estilo de vida de los cabarets, que tuvieron su esplendor en los años 50.

Se trata de la última parte de una trilogía compuesta por un total de 80 imágenes, conformada por "Las reinas del Bombay" (2004), "Los secretos de Run Run" (2005), y ésta que ahora se exhibe en España: "Amor de cabaret, la noche de México" (2009).

En declaraciones para Notimex, Arenas explicó que a través de la observación de tres cabarets, -el Run Run, el Bombay y el Barba Azul- quiso reconocer el trabajo de las cabareteras y recordar sus tiempos de esplendor.

"Si te fijas en el cabaret Las Catacumbas, es un lugar surrealista, maravilloso. O te quedas, o te vas corriendo. Yo quería proyectar eso: señoras de 40 y 50 años, que trabajan ahí porque es el sustento de sus familias", explicó la artista.

Los propietarios, los meseros, los parroquianos y las ficheras del Bombay, el Run Run y el Barba Azul son los protagonistas de esta exposición que ya se vio en San Francisco y Los Angeles, California (EUA) con gran éxito de público y crítica.

"Son retratos de esas mujeres y de tradiciones muy mexicanas, como esa de que de repente nos guardamos los billetes en el busto. Hay una fotografía en la que se ve al dueño de un local rezándole a la Santa Muerte", relató.

"Estos cabarets eran los tres que quedaban de los años 50. Para mí era importante que fueran originales, que conservaran los tapices. Yo quise ver qué quedaba de los cabarets de entonces y recrearlos", añadió.

Su encanto, refirió, radica en que son lugares para ir a bailar, con orquestas en vivo, donde los señores pagan bailar con las señoras. "Un lugar de diversión, que se refleja muy bien en las películas de Gabriel Figueroa".

Eugenia Arenas afirmó que la esencia de su trabajo fue rendir un doble homenaje: por una parte, supuso una despedida a la fotografía análoga, por otro, fue un adiós a los modos en los que se divertía la gente. "Se cierran ciclos", dijo la artista.

La fotógrafa lamentó que los cabarets estén amenazados con desaparecer. "Muchos ya no existen, y el Barba Azul está a punto de cerrar. Yo quise desmitificar su imagen y destacar el trabajo de las señoras, muchas medio analfabetas", concluyó.

La exposición se inauguró con el espectáculo "Un trozo de Cabaret", en el cual varias actrices hicieron un retrato del cabaret mexicano. acompañadas por la voz de la mezzo soprano mexicana Carmen Gabriela Lozada y la guitarrista Teresa García Herranz.

La muestra permanecerá en la Casa de América de Madrid hasta el 12 de julio y la entrada es libre.

Notimex