Supervisión editorial

Para mi cuate Carlos Rivero, quien afronta con gallardía la derrota de sus adorados tuzos propinada por mis pumas en la mismísima Pachuca.

Palabras más palabras menos, Raúl Sánchez Vaca me lo dijo la última vez que me involucré en el equipo encargado de elaborar las publicaciones periódicas de la Asociación, mismas del que el jefe scout nacional funge como director editorial: “Yo deseo que, pasados los años, cuando alguien revise un ejemplar de la revista scout o el Tlatoani, pueda constatar los valores que fomentábamos entonces”.

“¡En la madre!”, pensé para mis adentros al descubrir su preocupación por trascender al futuro a costa de ser intrascendente en el presente; con todo, debo reconocerle al buen Raúl —como ya lo hice en el epílogo de la última edición de Sombrero de cuatro pedradas. Escultismo por escrito— que, como responsable editorial permitió la publicación de cosas impensables hasta entonces dentro de la Asociación: para empezar, los artículos que ahí publiqué (rescatados en la nueva versión de Sombrero…), por no hablar de los temas abordados sobre la influencia scout en las Juventudes Hitlerianas, el oscuro lado imperialista de Rudyard Kipling y el propio Baden-Powell; las entrevistas a Ximena Sariñana y Yordi Rosado donde hablaron con cariño sobre su paso por los scouts, al igual que Felguérez e Ibargüengoitia, ex integrantes hoy presumidos hasta por la propia Asociación, cuando su sola mención dos décadas atrás me costó mi expulsión de sus filas.

(Después el director editorial de la revista scout y el Tlatoani decidiría cortar de tajo con esta diversidad informativa, para consagrar la totalidad de sus páginas a difundir los “valores” promovidos por la Asociación. Todavía desconozco, al igual que los lectores a los que están destinados dichas publicaciones, las razones que lo llevaron a tomar la tajante decisión, aunque sospecho que derivaron de las consejas impartidas en los cursos y diplomados de alta dirección de empresas a los que es tan afecto, donde igual le dijeron que no escatimara recursos para alcanzar la “trascendencia”.)

Aunque sorpresa es lo que menos puede alegarse sobre el afán de los encargados de la Asociación por controlar lo que se dice de la misma por escrito: durante mi primera incursión como colaborador de la publicaciones scouts —concretamente la revista Sendas Scouts, publicada por la otrora Subcomisión Nacional de Tropas a mediados de los ochenta— los criterios de edición hubieran ruborizado al Comité Central de la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, al grado de suprimirse la firma de los autores de cada uno de sus artículos (tan sólo enumeraban nuestros nombres en el directorio), en un afán de evitar los protagonismos… y de paso encubrir el deslinde de responsabilidades sobre las ideas expresadas.

(En sus indagaciones históricas, Fernando Soto-Hay rescata una discusión del Consejo Nacional de la Asociación, consignada en un acta del año de 1944, sobre la pertinencia de aprobar la petición de fundar un periódico dirigido a los clanes, editado y dirigido por los mismos rovers; magnánimo, la dirigencia nacional acuerda permitir “la organización del ya mencionado periódico, siempre que éste sea controlado [subrayado de un impresionado servidor ante la contundencia de la palabreja] por el Comisario Nacional de Rovers”.)

Mugroso internet que ahora le permite a cualquier pelado opinar sobre los scouts, luego de décadas de protegerlos de la manipulación de su mente y voluntad, los pobrecitos.

Llamadas de silbato
PARA LO QUE PUEDE SERVIR EL PERIODISMO CULTURAL Y EN PARTICULAR ESTE BLOG:
Por años colaboré en revistas y secciones de periódicos de corte cultural antes de aterrizar en las publicaciones de temas gastronómicos donde actualmente me gano la vida, los cuales descubrí que también forman parte del ejercicio del periodismo cultural, dentro del que también concibo la temática esculta de este blog. Traigo esto a colación luego de leer El periodismo cultural en tiempos de la globalifobia (Ediciones sin Nombre/ Conaculta, 2006) donde Rogelio Villareal, su autor, nos regala la siguiente sentencia aplicable a este virtual espacio: “La práctica y difusión de la cultura, frente al cáncer de la barbarie generalizada —la guerra, el racismo, los fundamentalismos, la hambruna, el repunte del capitalismo salvaje, la hipocresía religiosa, la corrupción—, ofrecen —si hemos de ser optimistas— la posibilidad concreta y cotidiana de humanizar gradualmente el planeta”. Porque les consta que también existen bárbaros y fundamentalistas de pañoleta y pantalones tan cortos como sus ideas: algunos a veces llegan a manifestarse en este espacio… ADIÓS AL ESPACIO RADIOFÓNICO DE LA ASOCIACIÓN: La semana pasada cancelaron los 15 minutos semanales de espacio radiofónico que le proporcionaba a la Asociación la estación Radio Mil de amplitud modulada, ¿víctima de la influenza? ¿O acaso sus encargados —o los mismos radioescuchas— se cansaron de escuchar el mismo rollo de siempre sobre los scouts?... MÉXICO QUIERE LA SEDE DEL JAMBOREE MUNDIAL: Quién sabe quién lea los documentos que suben al portal de la Asociación porque, hasta ahora, nadie parece reparar en el acta que subieron de la pasada Asamblea Nacional de Asociados donde, como quien no quiere la cosa, se anuncia la decisión de México por presentar su candidatura para obtener la sede del Jamboree Mundial de 2019 (búsquenlo en la liga “Redacción del Acta LXXVI Asamblea General Ordinaria de Asociados 2009” de www.scouts.org.mx); ahora bien, según mis entendederas, la propuesta será presentada ante la Organización Mundial del Movimiento Scout, en conjunto con las asociaciones scouts de Canadá y Estados Unidos, sin quedar claro la forma como participarán éstas en la realización del evento. ¿Los gringos y canadienses lo organizarán con los mexicanos en nuestro país? Lo que tampoco sabemos es si el trabajo entre la tercia de asociaciones escultas implica redactar como batidillo la información oficial de la asociación scout mexicana: Se acepta presentar a la Organización Mundial de Movimiento Scout (OMMS) en conjunto con Scouts Canada y Boy Scouts of America la candidatura por la sede del evento scout mundial denominado “24th Jamboree Scout Mundial” a celebrarse en el año 2019. Si el anuncio está dirigido a la membresía de estas mexicanísimas latitudes —donde todavía sus habitantes recurren al español para comunicarse entre sí—, debe escribirse “24º” y no utilizar la ortografía del idioma inglés (24th). “¿Y educan niños?”, me preguntó con abierto sarcasmo una persona ajena al Movimiento cuando le comenté la barrabasada publicada por los encargados de la Asociación. Por supuesto que la noticia rinde para más comentarios en el siguiente post. (01/jun/09)