Arturo Reyes FragosoSombrero de Cuatro PedradasMi historial scout es un desastre: llegaron a correrme de la Asociación y reprobé el preliminar del curso de Insignia de Madera, humillación todavía mayor. Por si fuera poco, no fui rover investido ni Caballero Scout; además, un inoportuno berrinche con mi Akela le dio pretexto para negarme el Lobo Rampante. Todo esto me permite escribir sin remordimientos sobre temas escultas en periódicos, revistas y libros (Cuentos de una noche de campamento, Dos artistas en pantalón corto. Ibargüengoitia y Felguérez, scouts, entre otros). No debo hacerlo tan mal luego de veinte años de empecinada práctica, puesto que, todavía, existen despistados que leen mis engendros y hasta les gustan. Otros me retiraron el saludo.
Balseros de agua dulce
Otra de las insignias de adelanto para tropa ya desaparecidas fue la Kon-Tiki, exótico nombre alusivo a la expedición realizada por el explorador y antropólogo Thor Heyerdahl (1914-2002) quien, en 1947, se aventó la puntada de cruzar el océano Pacífico desde las costas peruanas hasta las islas Tuamotu, a bordo de una balsa de troncos; con ello pretendía demostrar la posibilidad de los contactos interoceánicos entre las antiguas civilizaciones americanas y polinesias. (Para que se den una idea de las condiciones de aquella odisea, chéquense www.youtube.com/watch?v=ePXE2VXsoTA)
En varias ocasiones, tuvimos la oportunidad de emular la hazaña de uno de nuestros ídolos de la adolescencia —quien fuera scout en su natal Noruega—, en condiciones más modestas aunque no exentas de emociones. Una de las actividades estelares del Campamento Nacional de Tropas de Veracruz, en 1982, fue la balseada que empezaba en la laguna de Mandinga e implicaba recorrer varios kilómetros de esteros flanqueados por una cerrada vegetación antes de desembocar al mar; de hecho, el punto de arribo era justo antes de llegar a la rompiente con las olas, donde los prudentes organizadores dispusieron de una lancha motorizada para pescar a las balsas que, encarreradas sin control, se seguían de frente rumbo a las alebrestadas aguas del Golfo de México.
Para aquella ocasión, las dos patrullas que fuimos de nuestra tropa, diseñamos sendas embarcaciones de un mismo modelito: sólido armazón de madera pintado de negro, ensamblado con tornillos y rondanas, bajo el cual amarramos las cámaras de camión que fuimos a pepenar del patio de la Central Camionera del Sur, parchadas en la vulcanizadora cercana a la casa de mis padres, repartidas entre todos para su traslado amarradas a nuestras mochilas, e infladas con ¡una bomba de bicicleta! Nuestro equipo acuático lo completamos con un improvisado remo y un chaleco salvavidas que, en mi caso, eran varios bloques de unicel recubiertos de tela azul, adquirido en alguna tienda patito de artículos deportivos.
(De ahí que las actuales condiciones en que se realiza el rafting me generen un resentimiento social que trato de disimular con el sarcasmo.)
Para el siguiente Nacional al que asistimos, en Vergel de la Sierra, Guanajuato, la experiencia adquirida nos hizo optar por enfundar las cámaras neumáticas en una funda de costales de yute, que el Mugis confeccionó con la máquina de coser de su casa: estéticamente se veía espantosa, pero nos ahorramos quién sabe cuántos kilos de material a cargar a nuestras espaldas.
Ya bastante teníamos con volver a tener que inflarlas con la bomba de bicicleta.
Llamadas de silbato
LINDOS GATITOS: John Henry Patterson, contemporáneo de Baden-Powell, pertenece al tipo de “hombres de acción” que le gustaba exaltar al autor de Escultismo para muchachos. Militar, ingeniero y cazador, fue caracterizado por Val Kilmer en la película Garras —espantosa traducción del sugestivo título original: The Gosht and the Darkness, donde también sale Michael Douglas—, que cuenta las vicisitudes para cazar a dos leones que se despacharon la friolera de 130 negros e indios (entiéndase originarios de la India) importados para construir un puente ferroviario sobre un río de la actual Kenia. (Un servidor tuvo la oportunidad de conocer a los imponentes bichos disecados que a la fecha se exhiben en el Museo Field de la ciudad de Chicago). La película se basa en las memorias de las correrías de Patterson por el Continente Negro, que la editorial española Edhasa publicó con el título de Los devoradores de hombres de Tsavo, libro pletórico de opiniones racistas, matanzas “deportivas” de toda clase de fauna local y escalofriantes descripciones como la siguiente: “Tengo un vivo recuerdo de una noche en particular, cuando los leones capturaron a un hombre en la estación de ferrocarril y se lo llevaron muy cerca de mi campamento para devorarlo. Podía claramente oírles morder los huesos, y el sonido de su terrible ronroneo llenando el aire lo tuve en mis oídos durante días y días después. Lo terrible era sentirse tan impotente; era inútil salir fuera, puesto que el pobre desgraciado ya estaba muerto, y además todo estaba tan oscuro que era imposible ver algo”. (Los curiosos pueden ver el trailer de la película en www.youtube.com/watch?v=q-QhwC1pLiY)… SIGUEN LOS HOMENAJES PARA EL SCOUT FELGUÉREZ: El número de abril-mayo de la revista Tierra Adentro anuncia una próxima exposición de la obra de Manuel Felguérez en el Palacio de Bellas Artes, para celebrar sus 80 recién cumplidos años de vida, a la vez de incluir una entrevista realizada por Alicia Quiñones donde el artista zacatecano vuelve a evocar su vida scout, parte de la misma como guía de la patrulla Zorras (así, en femenino): “… ya en el colegio entré a los Scouts, y una de las cosas más comunes es ir al campo, las excursiones. Estar en contacto con la naturaleza me encantaba. Era muy entregado, incluso podría decir que fui un mal alumno y lo que realmente me importaban eran los Scouts, el campo, los amigos”…. SOBRE PRÓXIMOS ESTRENOS DE CINE: ¿Alguien se acuerda del cine ubicado en el centro de la ciudad de México, donde se proyectó una función especial para los scouts de Cuenta conmigo, aquella entrañable película de mediados de los ochenta, donde un chavito River Phoenix con tres amigos se lanzan a buscar un cadáver en el campo? ¿Por qué la Asociación no hace algo igual ahora que está por estrenarse Up, la nueva película de animación de los estudios Pixar que pinta ser una maravilla, donde uno de sus protagonistas, el rechoncho y simpático Rusell, es un scoutito? ¿O nomás porque lo sugerimos nosotros la idea ya la chupó el diablo? (25/may/09)










