Que se apague el miedo

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“La mamografía se ve bien. ¿Quiere que hagamos de una vez el ultrasonido de mama como parte de su examen de rutina?” Acepto, me parece una buena idea tener todo completo. Fue en el ultrasonido que apareció el dichoso nódulo. “Permítame hacer de nuevo el estudio en otra máquina” En ese momento supe que algo no andaba bien. El resultado en la nueva máquina fue el mismo. El nódulo era claramente visible hasta para un ojo no entrenado en ultrasonidos como el mío. Antes de despedirse, la doctora dijo: “El análisis de sus resultados estará listo el miércoles. Por favor vaya al médico, estas lesiones deben revisarse”. 

Inmediatamente me comuniqué con mi médico de cabecera para que me recomendara un oncólogo. Uno pensaría que estos estudios deberían ser revisados por ginecólogos, nada más lejos de la realidad. Es otra especialidad y el oncólogo es el especialista adecuado. Tengo que confesar que el mero hecho de sacar una cita con el oncólogo pone la vida en otra perspectiva. Aun con los avances de la ciencia, cáncer es una palabra que se dice en voz baja, una situación que preferimos evadir que enfrentar.  

Hace tiempo escribí acerca de un médico que decía que a sus pacientes no los mataba la enfermedad, los mataba la ignorancia. Yo agregaría que además de la ignorancia nos mata la desidia y el miedo. De acuerdo con datos de la Fundación Cima, (http://www.fundacioncima.org) cada dos horas muere una mujer a causa del cáncer de mama.

Paradójicamente, es el miedo al cáncer el que hace que varias mujeres no se practiquen estudios. Ni la autoexploración de los senos, nada, como si el evadir fuese una especie de protección, cuando en realidad es lo contrario. Lo cierto es que para el cáncer todavía no hay vacuna, pero no es necesariamente una sentencia de muerte. La ciencia avanza día a día en este campo y junto con la detección temprana y acción inmediata puede salvar tu vida. Las palabras de Daniela, esposa de un amigo y colega, quien es ginecólogo y esta especializándose en oncología me tranquilizan: “Mira, en mi experiencia, a pesar de que la lesión no fuera benigna tienes todo para que el tratamiento sea un éxito. Corres más peligro con una apendicitis que con esto”. Es necesario desmitificar la palabra cáncer. 

Entiendo que, la idea de una mamografía asuste. La verdad es que parece una idea salida de la cabeza de un torturador de la Edad Media y es muy, pero muy, incómoda. Por molesta que sea, es una molestia temporal y no es nada en comparación de sus beneficios. El costo no debe detenernos, ya que existen programas que otorgan mamografías gratuitas (http://www.inmujer.df.gob.mx/eventos/jornadas_salud/endonde.html). Así, no hay excusa ni pretexto para dejar tomar precauciones.

En cuanto tuve los resultados en mi mano fui a ver al médico, quien pacientemente procedió a explicármelos. Él considera que las mujeres se sienten más tranquilas conociendo sus opciones; así que valoramos todos los escenarios y sus posibles acciones. Sugirió ir paso a paso en el proceso y no adelantar nada hasta tener resultados.   

No acababa de salir del consultorio cuando mi celular empezó a sonar. Si algo tiene de bueno pasar por estos trances es el poder sentir el cariño y solidaridad de tus amigos y familiares. Cada uno reacciona diferente y te ofrece diferentes puntos de vista para el asunto. Unas te recuerdan que es importante tener listo todos los papeles para el seguro, otras organizan cenas para que te puedas desahogar, otras se ofrecen a pasar por ti para que no manejes al hospital. Cada consejo es valioso y cada llamada, mensaje o palabra de apoyo te hace sentir mejor.  

Finalmente llega el día de la operación. Estoy tranquila. Se que independientemente del resultado, estoy a tiempo y confío plenamente en mi médico y su equipo. En un abrir y cerrar de ojos me encuentro en recuperación. No recuerdo muy bien qué me dicen, pero entiendo que las cosas están bien.  

La “sabiduría del internet” no se hace esperar. Mis amigos me mandan varios correos en los que indican que el uso de brassier, desodorante y consumir lácteos pueden ser causa de cáncer. Ya en estas, aprovecho para preguntar al doctor. Me dice que no hay ninguna evidencia médica al respecto. Podemos usar desodorante y brassier tranquilamente. Para los fumadores la mala noticia es que sí hay evidencia científica que fumar causa cáncer.  

El jueves por la tarde llegan los resultados del patólogo. El nódulo es benigno. Me siento afortunada y por lo mismo quiero compartir con ustedes la historia, para recordar la importancia de la detección temprana.  

Quiero agradecer a todos mis colegas, amigos y familiares por su apoyo en estos momentos. Sin ustedes todo habría sido más complicado. Agradezco también al doctor Fernando Cordera y a su equipo su profesionalismo.

¿Detección temprana? Me gustaría oír tu opinión. Por favor escribe a: fernanda@milenio.com  o deja un comentario en mi blog: