Revelan a auditores de la Legión de Cristo

Después de visitar las congregaciones, entregarán al Papa un informe secreto.

México.- Tres obispos y el rector de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma serán los cuatro encargados de la Santa Sede de realizar la polémica tarea de supervisar las instituciones de la congregación de los Legionarios de Cristo y cumplir la orden del papa Benedicto XVI.

Fuentes del Vaticano confirmaron que se trata del arzobispo de Denver (Estados Unidos), Charles Joseph Chaput; el obispo de Tepic (México), Ricardo Watty Urquidi, y el obispo de Alejandría (Italia), Giuseppe Versaldi.

A éstos se sumará el sacerdote jesuita Gianfranco Ghirlanda, rector de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, quien será encargado de auditar todas las instituciones educativas de la Legión en el mundo, mientras los obispos se concentrarán en visitar las casas religiosas.

Y existe la posibilidad de que se agregue un quinto visitador, al que podría tocar la revisión de la zona de Sudamérica.

De los obispos extranjeros, monseñor Chaput nació en 1944. Obispo de Rapid City en 1988, desde 1997 está a cargo de la diócesis de Denver, en Colorado.

Monseñor Giuseppe Versaldi nació en 1943 en Villarboit, Italia. Fue vicario general de la arquidiócesis de Vercelli cuando el arzobispo era Tarsicio Bertone.

El pasado 31 de marzo los Legionarios de Cristo dieron a conocer la decisión del Pontífice de ordenar una vista pontificia en la que se revisaría a fondo el trabajo de sus instituciones.

El anuncio se hizo público después de que la Congregación aceptara la “doble vida” que durante años llevó su fundador, el padre Marcial Maciel Degollado, quien tuvo una hija con una amante. Pendían sobre él además acusaciones de que cometió por años abusos sexuales contra menores, algunos de los cuales lo denunciaron ante la Santa Sede.

El proceso de supervisión pontificia fue informado por el secretario de Estado vaticano, Tarcisio Bertone, al superior de la Legión, Álvaro Corcuera, en una carta fechada el 10 de marzo de este año.

Fuentes legionarias confirmaron que hasta el momento la visita apostólica no ha dado inicio ni tampoco se ha informado oficialmente a la Congregación de la identidad de los visitadores, sobre quienes se mantenía hermetismo público.

Actualmente, los Legionarios de Cristo son una de las congregaciones religiosas más importantes de la Iglesia católica, no sólo por su crecimiento económico, sino también por su expansión y amplia difusión en los últimos años; actualmente cuenta con 800 sacerdotes, más de dos mil seminaristas y 65 mil miembros laicos de su movimiento Regnum Christi.

Fundada en 1941, la institución administra 125 casas religiosas, unos 150 colegios, 21 institutos superiores, nueve universidades y 630 centros de educación no formal en 22 países del mundo.

Claves
Vaya retos
• Para Alberto Athié, ex sacerdote que denunció los abusos sexuales de Marcial Maciel, es una ventaja que el obispo Ricardo Watty conozca el carisma de las congregaciones.

• Entre los retos clave que deberá encarar está ver si los Legionarios de Cristo aplican un concepto de eclesiología acorde con los preceptos del Concilio Vaticano II (1962-1965).

• También le tocará la delicada tarea de analizar el cuarto voto que se imponía a los Legionarios, mismo que les impedía criticar o denunciar a sus superiores, así como el impacto a largo plazo de dicho voto.

¿Quién es Ricardo Watty?

Ricardo Watty Urquidi es un jerarca religioso de la Congregación de Misioneros del Espíritu Santo y probado formador de seminaristas.

Nacido en San Diego, California, Watty cumplirá 71 años el 16 de julio próximo y preside la Comisión Episcopal para los Laicos.

En su vida eclesiástica, le ha tocado a menudo resolver conflictos internos de congregaciones religiosas. Por ejemplo, en la década de 1980 medió entre los fieles de la iglesia de la Candelaria, en el Distrito Federal, y un grupo de religiosos dominicos.

Ordenado sacerdote el 8 de junio de 1968, fue consagrado obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México el 19 de julio de 1980. En 1990 Juan Pablo II lo designó como el primer obispo de la nueva diócesis de Nuevo Laredo. Ahí Watty Urquidi se distinguió por su trabajo a favor de los migrantes.

Trabajó también como formador en el Seminario Menor de una diócesis de Guatemala, y luego hizo algo en México para jóvenes del Noviciado. Asimismo fue cura de una parroquia en el Distrito Faderal.

El cardenal Miguel Darío Miranda, arzobispo primado, lo hizo delegado episcopal para un sector de la Arquidiócesis de México, cargo en el que duró cinco años. Luego pasó otros tantos como rector del Teologado de su congregación religiosa.

Eugenia Jiménez