La aldea: Colombia;Insurgencia

Karina, el fin de un frente

Nelly Ávila Karina, guerrillera líder de las FARC , se entregó luego de que Uribe ofreciera 1 mdd por su captura. Su nombre producía terror entre los campesinos tras la destrucción de pueblos enteros.

La entrega de Nelly Ávila, más conocida en las filas de las FARC como alias Karina, puede sumarse a la lista de golpes sufridos por esa guerrilla en lo que va corrido del año.

Su captura o muerte en combate había sido declarada como una prioridad para el presidente colombiano Álvaro Uribe, quien había ofrecido una recompensa de hasta un millón de dólares a quien brindara información que permitiera dar con su paradero. Esto la situó en el ranking de los más buscados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Ayer, al presentarse ante los medios de comunicación, aseguró que las FARC están dispersas, que la presión del ejército y el desmoronamiento político de esa guerrilla la llevaron a entregarse ante las autoridades. También señaló que la muerte de alias Iván Ríos, miembro del secretariado de las FARC, a manos de su hombre de confianza Pedro Pablo Montoya (alias Rojas), la hizo pensar en que podría correr la misma suerte.

Ríos, dirigía el frente 47 de esa guerrilla al cual pertenecía Karina, y según ella su muerte el 6 de marzo pasado, dejó muy mal a la gente a su cargo. “Por mi cabeza estaban ofreciendo mucha plata y eso le daña el corazón a cualquiera”.

Aunque en algunos medios de comunicación se aseguró que Karina habría hecho parte del grupo de guerrilleros en 1983 asesinó al padre del presidente en un intento de secuestro, en el municipio de San Roque, departamento de Antioquia, el ejército descarta esta versión.

Para esa época Karina se encontraba en la región de Urabá (que toma ese nombre por el golfo en el océano Atlántico) y el ataque de las FARC fue en el nordeste de Antioquia. “Por jurisdicción dentro de la misma guerrilla eso es imposible”, explicó un oficial de la IV Brigada del Ejército, con sede en Medellín, donde se encuentra recluida Karina. La misma Karina aseguró que desconocía a los responsables de ese ataque y agregó: “mis manos no están untadas con esa sangre”.

Lo que sí es cierto es que entre 1995 y 1997 cuando Uribe fue gobernador de Antioquia, Karina lideró buena parte de las masacres cometidas por el V frente de las FARC contra trabajadores de empresas bananeras, realizadas por ese grupo en los municipios de Carepa, Chigorodó y Apartadó.

Los obreros, algunos de los cuales eran desmovilizados de la guerrilla del EPL (Esperanza, Paz y Libertad), eran amarrados unos con otros y luego asesinados con armas de largo alcance. En ocasiones, los guerrilleros degollaron a sus víctimas y hasta les cortaron dedos de las manos.

Al finalizar los 90, Karina fue trasladada al frente 47 de las FARC que operaba en el oriente del departamento de Antioquia y el norte de Caldas. “Llegué como reemplazante pero ahora estaba como tercera”, afirmó al restarle importancia a su figuración dentro del grupo ilegal en el cual, señaló, la fueron degradando. Tanto que, según dice, hace dos años no tenía contacto con los miembros del secretariado.

Algunos desmovilizados dicen que tuvo a su cargo el cuidado de algunos secuestrados en la zona, entre ellos el ex representante a la Cámara Óscar Tulio Lizcano, plagiado en agosto de 2000 y que todavía está privado de su libertad.

Lo cierto es que su nombre producía terror entre los campesinos que recordaban las tomas del municipio de Nariño, en Antioquia; y de Pensilvania, en Caldas, donde las poblaciones prácticamente fueron borradas del mapa de cuenta de los cilindros bomba lanzados por los insurgentes. Esto sin contar las presiones para que sembraran coca.

Fue en Sonsón, Antioquia, donde en marzo de 2002, hombres a su cargo asesinaron a Jaime Fidel Jaramillo, hijo de Jaime Jaramillo, un amigo cercano al presidente Uribe y su representante ante la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR).

Pese a esto, Karina señala que en sus 24 años en la vida guerrillera no cometió todos los crímenes que le atribuyen y que no entiende por qué la tildan de sanguinaria. Tampoco quiso referirse a las decenas de familias que sufrieron el desplazamiento forzado o la pérdida de un ser querido. “No sé por qué dicen todas esas cosas de mi”, afirmó con frialdad. Eso sí, confía en recibir los beneficios del plan de desmovilización del gobierno nacional.

¿Pero qué significa su rendición para las FARC? Según el comandante del Ejército Nacional, general Mario Montoya, es el fin del frente 47 de esa guerrilla que llegó a contar con más de 300 hombres y que ahora no tiene más de 50. Según el oficial, este año se han desmovilizado 87 miembros de esa facción, 55 de ellos después del 6 de marzo como consecuencia de la muerte de Ríos.

Su deserción es sin lugar a dudas un golpe duro en la moral de las tropas de las FARC, pues a Karina se le conocía como una de las guerrilleras más recias y con profundo arraigo dentro del secretariado, al punto que en agosto de 2000, durante el proceso de paz con el presidente Andrés Pastrana recibió la orden de realizar en Nariño, Antioquia, el lanzamiento del Movimiento Bolivariano. La ceremonia principal la habían realizado en La Macarena, departamento del Meta.

Según ella, lo que hizo fue en cumplimiento de “una orden”, pero el acto tuvo un especial significado para las FARC, pues era la ratificación de su presencia en el centro del país.

El futuro de “la negra Karina” como era conocida por los militares, es tan incierto como el de Rojas, asesino de Ríos, quien recibió cerca de 2.9 millones de dólares de recompensa por parte del gobierno colombiano, pero afronta varios procesos penales que le pueden costar hasta 60 años de prisión.

Karina, de momento, dice que quiere dedicarse a su hija y a su familia que viven en Medellín. Aunque teme por lo que las FARC puedan hacer con ellos.

Clara Isabel Vélez Rincón/Medellín
Por favor como puede decir

Por favor como puede decir que ¨Por mi cabeza estaban ofreciendo mucha plata y eso le daña el corazón a cualquiera”, ella no se toco el corazón cuando acabo con algunos poblados y con campesinos que se oponian a la lucha de una guerrilla que ya no saben por que luchan, si ella esta temblando no es por ser buena persona, al final siempre recibimos lo que nos merecemos, dudo mucho que la dejen vivir en paz con su hija y su familia.

Bitch

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