Diva (serie mitos)

Diva

Isadora entró a la boutique francesa cual si interpretara una pieza de Chopin. Una vendedora la reconoció, y sabiendo de su afición por las estolas, le mostró la más exclusiva colección de gasas, chales y pashminas. La insigne bailarina escogió una larga bufanda cuya blancura era hiriente, la pasó por su cuello y exclamó:

- Ésta combinará perfecto con mi convertible blanco.