Issa VillarrealLicencia para confundirExistiendo desde 1984. Networkeando desde 1995. Soy una reportera independiente, blogger, editora web y music lover. Vivo en Monterrey, México. Entre otros proyectos, escribo y reseño eventos de música de mi ciudad en el blog weshallbefree (http://musica.nmty.org), colaboro como editora de México en Global Voices (http://www.globalvoicesonline.org), y me pongo personal y recopilo retazos de todo en mi blog Perdida en el súper (http://issa.nmty.org). Divido mi tiempo entre el Internet, la música y el arte urbano, y entre más cruzo los tres en lo que hago, más me la paso suave.
El título de este blog viene de una canción de Sebadoh.
Un ojo electrónico sobre las calles
Hace un mes los usuarios regiomontanos de Twitter –el servicio dedicado al microblogging, o al "bloggeo" con límite de caracteres– comentaron varios avistamientos de la compañía Google en la ciudad: un auto con una cámara encima que circulaba por avenidas. Igual que en Nueva York, Los Ángeles y Barcelona, este auto tomaba imágenes de las ciudades mexicanas para el proyecto Google Street View, que registra el paisaje urbano como parte de sus mapas electrónicos.
Definitivamente es un nuevo eco del «Gran Hermano que todo lo mira», aunque esta vez alejado de las personas: el Street View es voyeur de la infraestructura y las construcciones en las que vivimos. Crea para las vías principales una vista semi-esférica –es decir, con imágenes los lados y hacia arriba– y simula el estar caminando en la calle, como si miráramos como turistas curiosos todo lo que hay alrededor. Ahora con un par de clics un usuario puede asomarse a los barrios donde viven sus amigos en el extranjero, o tratar de localizar una tienda en alguna avenida antes de un viaje próximo.
Aunque no estarán disponibles de inmediato, la sola posibilidad de las imágenes de detalle granular emociona. Hasta hace menos de 3 meses se habían incorporado las estaciones de metro y sentidos de las calles para la Ciudad de México y Monterrey en los servicios de mapas satelitales Google Maps y el equivalente para escritorio, Google Earth, facilitando la planeación de rutas peatonales y de transporte público. A estos servicios, se incorpora el Street View, para completar la ineludible tríada de información geográfica para Internet.
Así como el Street View es útil por su precisión a distancia, no asombra que haya cierta renuencia a aceptarlo como herramienta diaria. Los miedos al estilo "Enemigo público" –Enemy of the State, con Will Smith, donde un abogado es perseguido erróneamente con ayuda de equipo sofisticado de vigilancia– surgen bajo el argumento de que la visualización libre de las casas y los edificios los harán más propensos al robo. Los ciudadanos de Broughton, en Inglaterra, llegaron inclusive a detener el carro-robot de Google cuando pasaban por su pueblo. Otros tantos han pedido a la compañía que difumine las imágenes de sus casas y también las caras de quienes salen accidentalmente fotografiados cuando van por la calle. "Es el final de la privacidad o el principio de la utilidad", escribe uno de los usuarios que vio pasar el auto en Monterrey, en su cuenta de Flickr. Esperemos lograr lo segundo, de la misma forma en la que le tomamos amor a las cámaras fotográficas y empezamos a llevar fotos de quienes queremos en nuestras carteras.










