Juan Alberto VázquezEl GángsterFundador de MILENIO Semanal, desde entonces se desempeña como reportero de la sección de Mil Cosas Más, QRR y El Ángel Exterminador en el diario y también en el programa Política Zero de Milenio Televisión. Es socio del restaurante Black Horse de la colonia Condesa del Distrito Federal, sitio en el cual se desempeña como dj jueves y/o sábados bajo el seudónimo de Papagato, personaje que prefiere los géneros soul, funk, indie, latin y acid jazz.
Entrevista con Gael
“Desde que nací estamos en crisis”
Hace unas noches se entregó a Gael García Bernal el Premio Guadalajara de la edición XXIV del Festival de Cine de la misma ciudad donde nació. El también productor habla de su trabajo y de los sentimientos que le provoca la violencia en su país
Para las fans de Gael García que aun no tengan oportunidad de conocerlo en persona, les diré lo que implica tenerlo a menos de un metro. Si, es tremendamente guapo con esos ojazos verdes de un raro fulgor; su nariz aguileña y colmillos afilados le otorgan el exótico toque exacto de salvajismo y la seguridad que transmite nos habla de un personaje exitoso, el clásico bato que se la creyó, y al cual por supuesto nada le importan las críticas que señalan a algunas de sus películas como las más malas de la historia. Tiene tan sólo 5 canas bien distribuidas en su cabellera muy a su estilo indie. Las uñas de Gael podrían servir para un catálogo de salón de belleza y sus manos en general muestran la pulcritud que ya no deja ver más allá su camisa a cuadros hecha a la medida.
Se nota muy a gusto, parece inspirado, y hasta se da tiempo de bromear con los fotógrafos. En cuando encaja su trasero en un mullido sillón, tres grabadoras se encienden. Una hermosa reportera-fan de Reforma le hace una pregunta (en la que más bien le muestra su admiración) y que le tomó cerca de un minuto plantear. Una asistente de Gael graba la entrevista como para protegerse de las tergiversaciones, aunque de broma dice “voy a subir a You Tube el resumen de mis actividades”, argumento que la reportera-fan se traga completito y que incluso fue la cabeza principal del diario donde labora. De pena ajena.
García Bernal dice se siente raro al recibir este premio que lo liga con la ciudad, donde nació y creció: “Es como si de pronto te hicieras amigo de tu maestra de Kinder“, explica. Como que algo no le cuadra por lo que prefiere no racionalizar nada sino mejor sentirlo y disfrutarlo.
Otro colega de Notimex lee un fragmento de un diario berlinés en donde lo llenan de halagos y le dan trato de estrella hollywoodense. Se le cuestiona a Gael qué siente al respecto.
El actor primero se desmarca de toda relación íntima con Hollywood pues, con justa razón, recuerda que lo más cerca que ha estado de la Meca del Cine es Tijuana cuando trabajó en Babel . Luego hace un recuento de algunas de sus películas, filmadas sobre todo en México, Latinoamérica y España. Bueno, en descargo de los colegas alemanes podemos imaginar que lo confundieron con su charolastra Diego Luna o con Salma Hayek. “Esto último demuestra que la meta de cualquier persona que trabaja en el cine no es Hollywood. Afortunadamente tengo el privilegio de decir que Hollywood es una oportunidad y no una necesidad”, dice tan suavemente que apenas lo escuchamos.
Sin embargo la polémica sobre los merecimientos que tenía para recibir este premio se antojan más importante que los halagos que podamos prodigarle
---Sin restarle méritos a tu carrera, y con todo el orgullo que te puede provocar, ¿crees que éste era el momento?, ¿merecías este premio?--- le pregunto cuando llega mi turno
“Creo que recibir un premio siempre es buen momento (mmmm, creo que no me entendió). Ahora, hay premios que tiene una repercusión más grande en el sentido industrial. Por ejemplo, el hecho de ser nominado al Oscar se vuelve algo muy importante. Sin embargo, hay premio como el de Guadalajara cuyo significado y repercusión que tienen es la que uno le quiera dar. Y yo le quiero dar la repercusión de un premio de la ciudad en que nací. Eh… no se, me enorgullece en verdad, me sorprende muchísimo. Me encanta la idea y si me pongo a pensar, es una responsabilidad y al final significa un impulso para Canana (su casa productora) y para seguir haciendo lo que más me gusta“.
La bellísima reportera-fan regresó para cuestionarle sobre sus “sueños como productor” (chales) y entonces Gael citó los problemas de distribución, las ventajas de ser independiente, y dejó una máxima para la posteridad: “generalmente el cine se hace con el dinero de otros, no con el de uno, entonces al producir se busca otra cosa: exenciones fiscales y empresas que estén dispuestas a invertir en la empresa de uno“. Aclaró que en Canana no tiene dinero sino que las mismas películas que hacen dejan para producir la siguiente y así se van.
Pero como dice el texto de su reconocimiento, Gael es mucho más que un actor. Y como esa frase deja mucho margen de interpretación, yo considero que también le gusta, le encanta, blofear. Hace unos meses y tras los bombazos del 15 de septiembre en la ciudad de Morelia, escribió una carta a un diario de circulación nacional la cual fue motivo de burla y de orgullo en otros casos.
--¿Sigues estando tan preocupado y angustiado por los problemas de inseguridad de tu país?—cuestiónole a botepronto.
“Estamos preocupadísimos, todos. No se. No estarlo es negar el elefante blanco que está rondando por todas nuestras vidas, es algo que está ahí, digo, y… y… si… ¿pero qué?”
Es obvio que le rompí el ritmo que traía de sólo hablar de él y su carrera. Y lo lamento. Como que parece no tener mucho qué decir, a diferencia de la carta en donde se notaba muy desenvuelto en temas sociales. ¿Se la habrá redactado un asistente?
- Bueno, me interesaría saber cómo se ve la vida desde Madrid, ¿qué cosas extrañas y cuáles otras lamentas que tu país no sea así?
“Por mi trabajo viajo mucho pero mis raíces y mi casa es acá en México. Pero es una pregunta re abstracta, en cierto punto. ¿Qué añoro?, ¿qué extraño? Me gustaría que de una buena vez por todas se dejara a de estar en crisis, desde qué nací lo estamos. Una crisis más bien espiritual, inclusive, más bien social que vivimos. Pero siento que estoy dando una respuesta tácita a una pregunta tácita sobre un problema más bien complejo. Es como hablar de lo que está sucediendo en la guerra civil que antes llamábamos debajo del patio, pero que ahora podemos decir que es de alto impacto porque hay más muertos que soldados de Estados Unidos en Irak. Es un problema tremendo lacerante para los que vivimos aquí.”
-¿No es un tema cinematográfico?
“Pues habría qué llevarlo con mucha responsabilidad porque es como estar en un campo de concentración nazi y decir ´hay qué maravilla esto sería una gran película´.”
-Se han hecho películas de campos de concentración.
“Pero ahora. Me refiero a esa época. Hay qué tener un poco de responsabilidad. Uno no puede decir ´hay mira esto del narcotráfico ¡qué buena película´. Hay qué hacerlo con mucha responsabilidad. Muchísima para que realmente se haga ese corte transversal y que nos demos cuenta de la problemática que es, tan arraigada y de la complejidad que tiene. No es fácil. Gracias a este debate se están abriendo nuevos temas que antes eran consideradas tabúes, como la legalización de ciertas drogas. Son temas que tienen qué ser discutidos y no se pueden ver de una manera tan sencilla porque es compleja la situación. La problemática de la parte de la criminalidad, que es mundial, es un nuevo reto. Y por ejemplo, tan criminal es una persona que trafica cocaína, una persona que mata que secuestra y una persona que va a conseguir trabajo a Estados Unidos. No puede ser que esa persona que demanda un trabajo sea tratado igual que un secuestrador y esas cosas duelen. Hieren.
El tiempo de entrevista termina justo cuando Gael comenzaba a inspirarse. Quince minutos para tres medios oparece muy poco pero bueno, es un día muy importante para él pues en unos minutos recibirá un reconocimiento más a su carrera y ego.
La verdad no me emociona mucho despedirme de él, pero justo cuando le doy la espalda y la reportera-fan lo mira a los ojos conmovida, escucho que dice “mira este… se va sin despedir…”.
Tampoco es como para hacerle un berrinche así es que regreso y le doy un apretón de manos. Inche charolastra. Si supiera que le voy al América…




Tampoco es como para hacerle
Tampoco es como para hacerle un berrinche así es que regreso y le doy un apretón de manos. Inche charolastra. Si supiera que le voy al América…
Muy bueno...
gracias!
¡Carajo! Hasta que leo algo
¡Carajo! Hasta que leo algo digno en la fuente de espectáculos. Le hubieras preguntado si sabía el significado de "agnosia" y "sinapsis". Qué cosa más horrible escribió aquella vez en El Universal, salvo el último párrafo.
Qué bueno que al menos hubo un periodista en la entrevista con Gael. Da gusto leer a un texto sin complacencias y sobre todo, estrictamente periodístico; porque encabrona la forma en que la mayoría de los reporteros -y reporteras- (no sea que me acusen de misoginia y discriminación) jotitos -y jotitas- de la fuente de espectáculos le hacen reverencia a artistas encumbrados; y en vez de hacer un trabajo profesional digno de este maravilloso oficio se lanzan a los pies de los artistas y alaban todas sus acciones. O por el contrario, los "periodistas" que van en plan de divas y despotrican contra el personaje en turno solo porque no les invitaron un chesco (así de miserables los hay). Por cierto, ¿no te reclamó la reportera? Méndigos güeyes del Reforma, si tanto pinche celo para contratar reporteros es para encontrar gente bonita que escriba mediocremente, ahora entiendo entonces porqué no me seleccionan. Felicidades por la entrevista, la disfruté como los chocolates Turín: de principio a fin.
Chingona entrevista.
Chingona entrevista. Chingón texto. Chingona la manera como estableces el encuadre y magistral la forma de "acorralar" al entrevistado. Bueno, más que eso, tratar de abrirle la vena. Lástima por el escaso tiempo que te dieron los vendedores del personaje. Periodismo del bueno. ¡Bravo Alberto!, Este país necesita mas gente como Ustedes, los de QRR, como Diego, Carolina, El venerable Tona, Victor Hugo, Jairo, Verónica, et-all. Como toda esa generación que a los viejos nos estremece y abre los ojos de los jóvenes.