Juan Alberto VázquezEl GángsterFundador de MILENIO Semanal, desde entonces se desempeña como reportero de la sección de Mil Cosas Más, QRR y El Ángel Exterminador en el diario y también en el programa Política Zero de Milenio Televisión. Es socio del restaurante Black Horse de la colonia Condesa del Distrito Federal, sitio en el cual se desempeña como dj jueves y/o sábados bajo el seudónimo de Papagato, personaje que prefiere los géneros soul, funk, indie, latin y acid jazz.
Un cochinero más
Entre amenazas y acusaciones mutuas entre las distintas corrientes transcurrió la elección interna del perredismo de cara a elegir candidatos a los comicios federales intermedios de julio próximo. Los corrientes de las corrientes Izquierda Unida y Nueva Izquierda, que de izquierdosos no tienen nada, recurrieron a los viejos métodos para ver cuál de ellos hacía más tranzas
1. Pese al puente que alargó un día más el fin de semana, en algunas casillas como la instalada en el camellón de la avenida Álvaro Obregón de la colonia Roma, hubo colas en distintos momentos de la jornada. Entre que en esa zona viven muchos adictos (a la democracia), otros aprovecharon el paseo por el tianguis dominical que se planta sobre dicho camellón, para votar de pasadita.
2. En la casilla ubicada en el kiosko de Santa María de Rivera, una vecina llamada María Gloria García, detectó que a algunos votantes no les estaban sellando el pulgar y que los funcionarios tenía sobre su escritorio, varias credenciales de elector sin dueño. Al reclamar como es debido, desató la furia de una tipa ruda vestida de fiusha que despachaban ahí, y la cual a ritmo de “aquí sólo mis chicharrones truenan”, le tiró un diente de certero codazo. Doña Gloria mejor decidió replegarse para conservar los molares que aun le quedaban. ¿Para qué arreglar las cosas con fraude cibernético si se puede hacer a madrazos?
3. En el Infonavit Iztacalco, en la casilla puesta en la explanada Sirenas, se les daban desde 50 hasta 500 pesos a los atrevidos votantes que sufragaran a favor de los muchachos de la planilla 3 que comanda Pancho Sánchez, candidato a jefe delegacional, Elizabeth Mateos quien sueña con ser diputada y Erasto Ensastiga, el delegado actual con licencia quien añora dar el brinco a una curul, aunque sea local, pues tiene muchos compromisos qué cumplir. Los Mapaches de Madrazo enrojecieron de puritita envidia.
4. En Iztapalapa hubo conatos de violencia en algunas casillas, lo cual obviamente enturbió el proceso. En chinga, el diputado Federal Alfredo Hernández Raygoza y el Panchovillista, David Mendoza, dijeron que a ellos no los voltearan a ver. Si aceptaron haber apostado todas sus canicas a la precandidatura de la Diputada Karen Quiroga Anguiano, y sentenciaron que pese a desearles lo peor a los simpatizantes de Nueva Izquierda, apoyarían una investigación de los hechos violentos, cueste lo que cueste y caiga quien caiga. A ver de qué urna salen más mapaches.
5. Cuando tocó su turno de defenderse, la precandidata Karen Quiroga señaló con su dedo flamígero a René Arce, y dijo segura de si misma que el hermano de la diputada local Elba Garcias, Rogelio del mismo apellido, ha utilizado microbuses para “acarrear” a sus simpatizantes, los cuales se pueden identificar por una etiqueta verde, un dragón amarillo, un Boing y una torta de tamal. Lo bueno es que las tribus pactaron no agredirse y menos hacerse trampa, que si no…
6. Desde la casa de campaña de Marco Rascón, precandidato a Delegado en Cuauhtémoc: “Nos están acusando de regalar despensas y de acarreo. Por supuesto que lo negamos. A cambio detectamos que en el monumento a Lázaro Cárdenas (pero también en la Guerrero, en Santa María la Ribera, en Santo Domingo, en el Centro Histórico) llegaron taxis de Los Panteras —grupo afín a Izquierda Unida— y un microbus de la Ruta 22, placas 626015 operando un carrusel. Ese mismo grupo tenía chambeando a gente de vía pública vestidos de civil. En Manuel M. Flores e Isabel la Católica. Llegaban, rodeaban las casillas y ponían a votar a unos 50 chavos. Nosotros esperábamos la trampa, sabíamos que son usos y costumbres pues para ellos es determinante esta elección”. La caída del sistema se quedó perpleja.
Luego de documentar estas seis finas estampas, queda claro que al PRD no sólo lo conforman voraces tribus, sino bien aceitadas mafias electorales que operan a favor de los candidatos que perpetuarán las famiglias, y que en dicho proceso florecen todos los sentimientos, menos los democráticos.
Señor, señora, ¿usted dejaría salir a su votante con estos tipos?










