El último clavo en el ataúd del padre Maciel
Miércoles, 4 Febrero, 2009La noticia, fulminante y conmovedora, apareció ayer en un blog especializado: Exlcblog. Scott Reilly, jefe de los Legionarios de Cristo en la zona de Atlanta, Estados Unidos, hizo público que el padre Marcial Maciel “tuvo una amante, al menos un hijo y llevó una doble vida”. Por esa razón, concluía el breve comentario de Reilly, “la Legión de Cristo lo ha dejado de considerar su guía espiritual”.
La agencia Catholic News Agency salió a confirmar la noticia y lo consiguió, así fuera con una respuesta elíptica del vocero de los Legionarios, Jim Fair.
“Hemos aprendido algunas cosas de la vida de nuestro fundador”, dijo Fair. “Son sorprendentes y difíciles de entender. Lo que podemos confirmar es que hubo aspectos inapropiados para un sacerdote católico”.
Y con la dureza propia de quien termina por aceptar las evidencias contra un ser querido, Fair concluyó: “Maciel murió hace un año; lo que haya hecho en la tierra queda ahora entre él y Dios; serán el juicio y la misericordia de Dios las que se hagan cargo de él”.
Por la tarde pude hablar con algunos legionarios mexicanos. Estaban devastados, pero conscientes de que la obra de Maciel existe y funciona, seguirá y será más fuerte. A Maciel, tal como propuso Fair, lo dejan en las manos de Dios.
Es el último clavo en el ataúd de un personaje sentenciado tres veces: por la historia, en 1997 (cuando unos pocos medios difundieron los valerosos testimonios de abuso sexual de José Barba, José Vaca, Saúl Barrales, José Antonio Pérez Olvera, Alejandro Espinosa, Arturo Jurado y otros); por el Vaticano, en mayo de 2006 (suspensión a divinis), y por la Legión de Cristo, al fin, un 3 de febrero de 2009.










