Calderón en Davos: ¿cómo canta las rockeras?
Jaime Almeida Jueves, 29 Enero, 2009Los asistentes al foro económico ya tienen una idea del mensaje del Presidente mexicano: estamos como jinetes en medio de una peligrosa tormenta y no queremos ser un ladrillo más en la pared del desencanto

Como viene sucediendo desde la antigüedad, los lenguajes de la música y de la política se funden para comunicar ideas y propósitos. En Davos, Suiza, el presidente Felipe Calderón ha incluido en su agenda de actividades para el Foro Económico Mundial dos participaciones que, en sus enunciados, incluyen los títulos de dos canciones célebres de la era del rock: “Riders on the Storm” y “Another Brick in the Wall”, de los grupos The Doors y Pink Floyd.
Es evidente que, a primera vista, los nombres de las canciones juegan muy bien en los enunciados políticos. “Riders on the Storm”, que significa “jinetes en la tormenta”, sirve de preámbulo para la frase “México overcoming the crisis”, o sea, “México superando la crisis”. Seguramente, con ello se quiere detonar la imagen de México, un valiente jinete que logra conducir su brioso corcel entre la peligrosa tormenta que amenaza su avance.
Lo mismo sucede con el enunciado: “México, another brick in the wall”, es decir “México, otro ladrillo en la pared”. En este caso la frase puede interpretarse como que nuestro país es uno de muchos elementos que se encuentran en circunstancias similares, pero ¿es así en verdad?
La canción “Riders on the Storm” fue la última grabada por el grupo estadunidense The Doors antes de la muerte del cantante Jim Morrison, el 3 de julio de 1971 en París. El tema formó parte del LP titulado L.A. Woman. En su letra, la pieza alude a un asesino en serie, Billy Cook, quien pedía aventón en las carreteras y mató a varias personas, incluyendo a una familia entera. Algunos expertos afirman que Morrison, autor del tema, quiso expresar en él que todos estamos en esta vida representando un papel y que las almas en el mundo sólo están prestadas. Pero este mundo puede ser áspero y cruel. En el viaje de la vida también hay dolor y el miedo nos impide disfrutarla ya que somos simplemente como jinetes en la tormenta: con muy escasas posibilidades de poder dominar el vendaval.
“Another Brick in the Wall” es una canción del grupo inglés Pink Floyd lanzada en el álbum The Wall, a finales de 1979. El autor del tema fue el bajista Roger Waters, quien dividió la pieza en tres partes, siendo la segunda la más exitosa. Su letra es una crítica social contra la enseñanza rígida y los pésimos métodos educativos de las escuelas que él conoció. La pieza fue censurada en varias partes y se convirtió en un himno de protesta contra las políticas de discriminación por parte
del gobierno.
The Wall es un disco de concepto. El protagonista —Pink— cruza desde su juventud en la Inglaterra desgarrada por la guerra, hasta su aislamiento voluntario siendo una estrella de rock, para llegar a un clímax destructivo, de cuestionable catarsis.
El personaje gira en torno a un abismo de pérdida y desolación. Como defensa levanta una pared mental para aislarse del resto del mundo y poder vivir en equilibrio, libre de problemas emocionales. Cada incidente doloroso se convierte en otro ladrillo que eleva la altura del muro. Cuando la pared está por terminarse y cada ladrillo lo aleja más y más del mundo, Pink cae en una vorágine de locura al colocar la última pieza del muro. Pero pronto se da cuenta de que el aislamiento lo ha transformado en una persona dictatorial similar a todas las que causaron sus traumas. Finalmente, el personaje decide acabar con el muro y concluye que ya no necesita nada, viendo a las personas en su vida como “just bricks in the wall” (sólo ladrillos en el muro).
Con estos datos, podemos anticipar que los asistentes al Foro de Davos, con la simple lectura de los enunciados contenidos en lo que dirá el presidente Calderón, ya tienen una idea del mensaje: Estamos como jinetes en medio de una peligrosa tormenta y no queremos ser un ladrillo más en la pared del desencanto. Si la intención es decir otra cosa, entonces habrá que ver si no estamos cantando mal las rockeras.














