Fabián PulidoLa Esfera
¿La caja idiota? My ass!
Los padres solían decir cuando era yo un infante: “apaga eso, te vas a quedar idiota”. Y consideraban a la televisión, entonces, como un instrumento aberrante dedicado a la persecución y aniquilación de neuronas. Como una mercenaria parlanchina de objetivos obscuros cuyo plan era apartarte de los libros y acercarte a la ignorancia. Algo de verdad había en ese juicio, pero hoy, “la caja idiota” lo es más por un acto de decisión del propio televidente que de obligación por la escasez de contenido.
Con el tiempo la televisión ha sufrido una metamorfosis rápida y evidente. Con la cantidad de opciones que tenemos a través de sus cientos de canales, la televisión puede ser hoy “la caja idiota” o la ventana del conocimiento dependiendo de tu propia elección.
Y subrayo lo anterior por el maravilloso programa de The History Channel llamado El Universo. Una espectacular producción que se ha ganado el halago del público y no por sus efectos especiales, no, más bien por la información actualizada sobre el cosmos y en particular por la manera de escribirlo (guión) y presentarlo; con analogías claras y sencillas que, como mortal que eres, te lleva, te acerca al Universo de una manera tangible que te hace pensar, razonar, sorprenderte y cuestionarte, nada de lo que la televisión solía hacer en sus inicios y en décadas posteriores (salvo lo producido, con respecto al mismo tema, por Carl Sagan).
Saber que el tamaño de la Tierra con respecto a nuestra galaxia asimila un CD a la mitad de Central Park siendo la Tierra el CD y el resto del planeta la Vía Láctea es, de una manera rápida y concisa, información que te puede llevar a cuestionamientos de todo tipo, tanto existenciales como religiosos, por nombrar algunos.
El Universo transmite en cada uno de sus capítulos información actualizada sobre esa “masa” incomprensible llamada cosmos, abordando temas específicos donde la luna y sus misterios, la Vía Láctea, la materia oscura (que es todo aquello en donde está “posado” el Universo), las constelaciones, supernovas y la vida extraterrestre son tomados en cuenta y presentados de manera seria y profesional por ingenieros, físicos e historiadores apasionados del tema. Nunca antes los “nerds” habían sido tan bien vistos.
Por eso insisto en que hoy la televisión puede ser tan idiota como tú lo decidas. Puedes pasarte un domingo idiotizándote con programas infrahumanos del Canal de las Estrellas o de Azteca Trece, como sus famosos shows “tipo” reality (y digo “tipo” porque no lo son), o darle a tu cerebro nuevas conexiones (literal) con contenidos que te hacen razonar; que ponen a trabajar tu mente.
Así que la próxima vez que te digan que apagues “la caja idiota”, pregúntate qué tan “idiota” es con base a lo que estás viendo o qué tan idiota eres por dedicarle una hora a algo que te apartó de un buen libro cuando el sacrificio bien pudo valer la pena con producciones tan enriquecedoras como la de El Universo de The History Channel.
Nota en el refri: Ver la película Into the wild, escrita y dirigida por Sean Penn.










