UE endurece las sanciones a Zimbabwe

Las sanciones europeas tienen por objetivo elevar la presión sobre Mugabe para que acabe aceptando un acuerdo para el reparto del poder con el líder opositor Morgan Tsvangirai, vencedor de las elecciones celebradas en marzo de 2008.

Bruselas/Harare.- La Unión Europea (UE) endureció hoy las sanciones impuestas al régimen del presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe, incluyendo otros 60 nombres en la lista de personas y empresas del país africano que no pueden entrar en la UE o cuyo patrimonio está congelado en el espacio comunitario.

Con ello, la lista comprende ya a 203 personas, entre ellas el propio Mugabe, y 40 empresas. Mañana martes se ofrecerán más detalles sobre los añadidos, cuando la lista sea publicada en el boletín oficial de la UE. Al parecer se trata de unas 35 personas y 25 empresas, entre ellas alguna con sede en la UE.

Las sanciones europeas tienen por objetivo elevar la presión sobre Mugabe para que acabe aceptando un acuerdo para el reparto del poder con el líder opositor Morgan Tsvangirai, vencedor de las elecciones celebradas en marzo de 2008.

Mientras tanto, el viceministro de Información de Mugabe, Bright Matonga, anunció hoy desde Sudáfrica, antes de una cumbre de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC) para tratar la crisis en Zimbabwe, que Mugabe quiere formar gobierno "con o sin Tsvangirai".

Si la cumbre no ofrece una solución para las negociaciones que se encuentran estancadas, Mugabe nombrará un gabinete de gobierno de forma unilateral, advirtió.

El encuentro, en el que se espera tanto la presencia de Mugabe como de Tsvangirai, es el tercero de la agrupación regional de 15 estados que se convocan menos de un año para hablar de la crisis en Zimbabwe. En otras cumbres, la SADC evitó condenar al presidente zimbabwense, pese a las irregularidades electorales del pasado año.

Gobierno y oposición, además del grupo escindido de Arthur Mutambara, alcanzaron una acuerdo de gobierno bajo el que Mugabe seguiría como presidente y Tsvangirai dirigiría el gobierno.

Sin embargo, no pudo implementarse debido a la insistencia de Mugabe en retener las carteras más relevantes del gobierno para su partido ZANU-PF. Además, últimamente la oposición denunció nuevas desapariciones, detenciones y supuestas torturas contra los seguidores de la oposición.

Tsvangirai se niega a trabajar con Mugabe hasta que el reparto de poder sea equitativo y los activistas detenidos sean puestos en libertad. El partido ZANU-PF y la organización SADC intentarán en Sudáfrica convencer al opositor MCD de que se una al gobierno y deje para más tarde las cuestiones de desacuerdo más controvertidas.

Los ministros de Exteriores de la UE exigieron sin embargo que el gobierno y la oposición implementen ese acuerdo de base acordado y denunciaron en una declaración conjunta la crisis humanitaria que existe en el país africano. Además, se refirieron "con preocupación" al "creciente comercio con diamantes ilegales que sostiene financieramente al régimen".

Los 27 condenaron al régimen por su "fracaso para cubrir las necesidades sociales y económicas más básicas de su población" y las "actuales violaciones de derechos humanos".

El ministro de Exteriores británico, David Miliban, habló de una tragedia permanente y responsabilizó a la pobreza y el colapso de gran parte de las infraestructuras estatales de la grave epidemia de cólera que ha dejado ya cerca de 3.000 muertos y que se está extendiendo ya al vecino Sudáfrica, donde murieron al menos 33 personas.

DPA