El costo de una guerra sin fin

Encabezados en el prestigioso New York Times: “Secuestros en México provocan escalofríos del otro lado de la frontera” (04-01-2009); “México: Sospechosos de narcotráfico extraditados a U.S.” (31-12-2008). En el diario español El País: “Cae un líder del brazo armado del Cartel del Golfo” (9-01-2009); “Diez asesinados en el noroeste de México en las últimas 24 horas” (8-01); “Un grupo armado ataca la cadena mexicana Televisa en Monterrey” (7-01); y “México arresta a un alto mando militar” (27-12-2008). Sólo un par de ejemplos para entender la pésima imagen proyectada por México en el extranjero.

Quizás en este momento no se llegan a ver con claridad las graves consecuencias que esto traerá a nuestro país. Quizás esas consecuencias todavía no llegan, pero, sin duda, llegarán. En turismo, por ejemplo, las cosas no van bien, pero tampoco van extremadamente mal. Los turistas extranjeros no han dejado de llegar por miedo al retrato sangriento de nuestro país que continuamente muestran los noticieros internacionales. Comparando el periodo enero-septiembre de 2007 y de 2008, según datos de la Secretaría de Turismo, el número de visitantes extranjeros pasó de 75.71 a 75.58 millones para un decrecimiento de sólo 0.2 por ciento; de éstos, los que llegaron por vía aérea crecieron 4.2 por ciento, probablemente por lo barato que resulta para los europeos nuestra divisa. Pero, ¿cuántos viajeros europeos más habrían aprovechado la fortaleza del Euro y viajado a México si no escucharan todos los días noticias sobre lo inseguro que es nuestro país?

En cuanto a Inversión Extranjera Directa (IED) el asunto va mucho peor. Entre enero y septiembre de 2007 y el mismo periodo de 2008, según datos del Banco de México, la IED pasó de 20 mil 943 millones de dólares a sólo 15 mil 560, es decir, una contracción de 25.7 por ciento. De ese monto, lo que fueron nuevas inversiones pasó de 8 mil 711 a sólo 3 mil 186 millones de dólares, es decir, un decrecimiento superior al 63 por ciento. Seguramente, los defensores de la estrategia contra el narco del actual gobierno federal –y muchos otros conocedores economistas– dirán que esta disminución se debe al entorno económico global, pero nadie podrá negar que la imagen de un México en guerra no le está ayudando en nada a nuestro país a sortear la crisis económica. Aunque no sepamos la magnitud del efecto, es claro que nuestra pésima imagen en el exterior ahuyenta las inversiones, no las atrae.

Si se sigue la misma tendencia y, como anticipara Ciro Gómez Leyva (MILENIO Diario, 5-01-09), 2009 se convierte en “el año de los 10 mil muertos”, ¿cómo le irá a nuestro país en inversiones y en turismo? Seguramente muy mal. ¿No será ya hora de poner en duda la estrategia antinarco del gobierno federal? Lo peor de todo es no saber si nuestras autoridades tienen idea de lo que están haciendo, de si han calculado los verdaderos costos de esta guerra… Una guerra en la que todavía no hay un solo indicio de que el Estado vaya a triunfar.

miguel.vargasv@milenio.com