Probablemente Dios no existe
Domingo, 11 Enero, 2009Entiendo que a veces a uno le dé flojera que lo pongan a pensar. Pero que alguien se enoje porque lo inviten a hacerlo, eso ya habla de patologías. Es lo que sucedió, primero en Londres y luego en otras ciudades, al comenzar una campaña de publicidad provocadora en los autobuses: Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta la vida.
Según el diario El País, esa frase circulante ha generado molestias entre los grupos religiosos de España, quienes la consideraron una falta de respeto a los creyentes. El arzobispado de Barcelona salió pronto a la defensa de la fe, argumentando que ésta no es incompatible con “gozar honestamente”. Otros, evangélicos, ya lanzaron su contraofensiva: Dios sí existe. Disfruta de la vida en Cristo, y la traen rodando en un autobús por la Comunidad de Madrid.
La campaña, es cierto, resulta tan polémica como pretenciosa. Para sus organizadores, de lo que se trata es de hacer pensar y sostienen que pensar es contrario a la religión. En realidad la frase que utilizan supone que la vida es más disfrutable sin fe religiosa, lo cual es ya un prejuicio qua habría que revisar: como si las preocupaciones básicas desaparecieran si desapareciera la fe. A fin de cuentas manejan un “ateísmo salvador”, bastante caricaturizado, que no los libra de proponer una militancia a cambio de otra. Y si ya tenemos suficiente con la militancia religiosa, para qué queremos cambiarla por una igual pero de signo de contrario.
De cualquier manera, y como yo soy de los que van a morir de curiosidad, me parece francamente divertido que alguien se interese públicamente en asuntos de creencias religiosas y se atreva a lanzar el desafío de ponerlas en duda. Si esos líderes religiosos españoles estuvieran más seguros de lo que creen, no se enojarían tanto: ellos mismos caen en el error de creer que pensar es contrario a su fe. Otros más listos se han ido por vías distintas y han dicho que la campaña alienta el interés en Dios, o que puede lograr que algunos se interesen en las preguntas más fundamentales de la vida; han afirmado que el cristianismo es para gente que no tiene miedo de pensar en la vida y su significado.
Ojalá que esta campaña llegue a México, pero que no la escriban en los autobuses. Porque disfrutar la vida en nuestros camiones, eso sí que está camión. La conclusión de nuestros defensores de la fe sería que el ateísmo es tan peligroso como el transporte público.



