Calma, americanistas

Jueves, 8 Enero, 2009

Me sorprende la facilidad con la que se reparten juicios positivos en el futbol mexicano. El América, el nuevo América de Ramón Ángel Díaz, apenas ha jugado dos partidos oficiales (un empate ante las Chivas y un triunfo ante los Tigres), pero ya hay quienes hablan del gran equipo que arrasará con todo lo que se le ponga al frente y algunos más atrevidos, de ese gran sector izquierdo, el que en teoría tendría que estar conformado por Édgar Castillo y Jean Beausejour.

Calma, calma. “Expertos” y fanáticos deben de guardar mesura, sobre todo, los primeros. Es demasiado pronto para regalar expectativas y para plantear escenarios tan optimistas. Este América viene de tres torneos locales realmente lamentables a tal grado de que en ninguno de ellos consiguió clasificarse a la Liguilla. Hay pues una regularidad en términos negativos, causas profundas y reales que explican los pésimos resultados. Las cosas no pueden arreglarse, ni en el futbol, ni en ninguna otra actividad, así nada más, de la noche a la mañana.

El América está encaminándose a jugar las llamadas “finales” del Interliga. Tiene, como mínimo, que empatar ante el Atlas el próximo viernes para asegurarse un lugar en ellas. Suena algo a su alcance. Pero el cuarto partido, el que se jugará el domingo por la tarde (todo indica que ante el Pachuca o los Tecos), le representará todo un reto. Esperemos a este resultado para hacer un juicio más certero del potencial de este equipo.

Luego vendrá el torneo local. 17 rivales que van a jugarles con todo. ¿Qué se espera de este América? ¿Simplemente que consiga su clasificación a la Liguilla? ¿O la única meta aceptable es la obtención del título? Esto lo debe determinar la directiva de este club de forma abierta, pero sobre todo, usted, que como aficionado sigue y entrega tanto a estos colores. Mientras, tómelo como algo positivo, sea más exigente.