Fabián PulidoLa Esfera
Viaje al centro de la Sierra
Se acabó la holgazanería y debo admitir que hay vacaciones que preferiría a veces no tomar. Regresa uno a la oficina (u oficinas en mi caso) y todo está tan patas pa´arriba que de verdad… en fin.
Sin embargo no puedo quejarme, “las fiestas” tuvieron buen sabor. Primero “la navidá” en el burbujeante Tehuacán de Juan Crisóstomo Bonilla Puerta a la Mixteca y Ruta de los Dominicos Primer Centro Mineral de América y Cuna del Maíz tierra del Tío Polo la Ensalada César y el Mole de Caderas. Todo eso.
Después, el año nuevo bien recibido, en el mero corazón de la Sierra Negra de Puebla. Hasta allá. Literalmente en la punta del cerro. Para qué describirles los verdes paisajes y las fronteras extremas pasando de bosque a selva en cuestión de minutos y de frío intenso a calor aún más severo. Pasamos por Zacatepec de Bravo que se ubica a 979 metros sobre el nivel del mar y con sólo mil habitantes. Allí doña Claudia nos recibió con unos huevitos revueltos con jamón muy sabrosos. Llegamos después a Mazatzongo de Guerrero donde doña Margarita despulpa el café traído de “La Chicharra” para después venderlo a dieciocho pesos el kilo y cuidar de sus diez hijos. El viaje terminó en unas cómodas cabañas en Coyomeapan que nos cayeron de perlas después de días de acampar en el “mero monte” dijera la abuela y sin tocar la regadera.
El recorrido que hicimos se logró gracias a un buen colega y amigo que escribe para la revista "Bike México" y que debía probar los nuevos modelos de una tal bicicleta de montaña. Yo hice lo propio y se me ocurrió registrar imágenes para un artículo que allí decidí escribir para la revista "Opinión-es". George, el amigo gabacho, sólo se dedicó a rodar y con el ánimo de Gaby y los conocimientos de camping y de escalada del buen Profe Chucho todo resultó en saldo blanco (salvo el ataque de las garrapatas a media noche, pobre Luz).
Así que esta semana cero recomendar películas, series de televisión (aunque ya viene la nueva temporada de "Lost", abusados) ni exposiciones. Pero eso sí, a la Sierra Negra de Puebla bien vale la pena ir. Allí mero, donde colindan los estados de Veracruz, Puebla y Oaxaca. Allí donde da vuelta el aire. Donde puedes conocer ese otro México lleno de vida, de blancos manantiales y de unas mojarras enchipotladas ¡que Dios guarde la hora!
Nota en el refri: prepararse para todo lo bueno del 2009.










