Veinticinco años de ‘Negocios riesgosos’, ¡y sigue fresca y provocadora!…
Sábado, 3 Enero, 2009Han pasado 25 años desde que se estrenó Negocios riesgosos (Risky business) en los Estados Unidos el 5 de agosto de 1983, y aunque el mundo ha cambiado mucho, la película sigue tan fresca y vigente como en ese entonces. En México tuvimos que esperar ¡todo un año! para que llegara y esto sucedió el 17 de agosto de 1984. En el cine la comedia juvenil siempre ha tenido presencia y muy frecuentemente se trata de cintas con historias bastante tontas, insulsas y superficiales, y lo mismo podríamos decir de sus personajes, pero ahora al volver a ver el filme entiendo por qué se convirtió en un clásico, es exactamente lo contrario, ésta es una película inteligente, astuta, con una historia que crece de manera exponencial y se complica deliciosamente conforme avanza la proyección y que lejos de ofender la inteligencia, la acaricia con personajes de verdad, muy humanos y creíbles, con profundidad, simpáticos y dignos de recordar; es un filme con un excelente y divertido sentido del humor, tal vez oscuro y muy provocador, pero nunca de mal gusto; es una cinta atrevida pero excelentemente escrita, narrada y dirigida por Paul Brickman y también excelentemente actuada por Tom Cruise en lo que fue su quinta película, y por la entonces debutante Rebecca De Mornay, quienes lograron dos roles protagónicos memorables; magníficamente fotografiada y con un ritmo que no nos deja pestañear. La banda sonora es de antología y varias de las canciones se convirtieron también en clásicos.
Si quisiera definir Negocios riesgosos diría que es la película que rompió con lo establecido. Es la cinta de tema adolescente que como cine alcanza por primera vez la adultez y por eso se convirtió en un icono del cine norteamericano. Creo que incluso para los parámetros de hoy sigue siendo una cinta fuerte pero muy realista en la manera en que aborda el interés sexual de los adolescentes, porque combina de una manera deliciosa tres aspectos que son fundamentales: el deseo, la fantasía erótica y la culpa. Creo que eso es uno de los grandes aciertos de la narrativa de Brickman, que materializa en la pantalla cada uno de esos elementos pero llega aun mucho más lejos porque nos mete dentro del personaje y nos hace ver y escuchar lo que él ve y oye del mundo real pero también de sus sueños. Esto lo logra con una narración del personaje en primera persona y acompañada con el uso de la cámara subjetiva, es decir, lo que la cámara ve es igual a lo que ven los ojos del protagonista. Pero aún hay más, pues en el fondo es un filme que habla de la libertad, de correr el riesgo y afrontar las consecuencias, de entender en dónde está uno parado y decidir hacia dónde se quiere ir y todo dentro del escenario social que sigue enmarcando incluso a la sociedad americana de nuestros días: la codicia y la lujuria. Basta ver cualquier película o serie de televisión actual y ése sigue siendo el motor que las sustenta, el dinero y el sexo.
Negocios riesgosos asombra porque sigue fresca y vigente, no ha pasado de moda y en lo personal ahora ya de adulto creo que la gocé mucho, pero mucho más. De hecho estoy convencido de que la película es una muy buena comedia para los adultos y no para los adolescentes.
Actualmente se puede adquirir en México en DVD y la calidad de la imagen y sonido son bastante buenos, y para quienes entienden inglés, los especiales son un verdadero plus, pues incluyen comentarios actuales a cámara del director, productores y los protagonistas. ¡Un agasajo!










