Los muertos del otro Learjet
Martes, 9 Diciembre, 2008Con la verdad también se mete
la pata. Florestán
Ninguno de los que lo vivimos olvidaremos la trágica jornada del pasado martes 4 de noviembre, cuando al desplomarse el Learjet 45 de la Secretaría de Gobernación murieron 14 personas, entre ellas, Juan Camilo Mouriño.
En las horas siguientes, el presidente Calderón ordenó una investigación a fondo y un flujo constante de información sin ocultar un solo detalle.
Así nos enteramos de las sombras en la compra del avión, de la anarquía en la adjudicación de contratos, de la falta de rigor en la preparación de pilotos oficiales, del círculo de corrupción y del caos generalizado que reina en todo el sector aeronáutico del gobierno federal, entendiendo por eso el desbarajuste que hay en el manejo discrecional de su flota aérea, la mayor de América Latina en número de aviones.
El siniestro era una oportunidad para poner orden en ese sector, tarea imposible por haber chocado con todo tipo de intereses, como los del uso de esos aviones para viajes familiares, de descanso y políticos.
Y la anarquía sigue, como lo demuestra el accidente del viejísimo Learjet 23 propiedad del gobierno federal a través del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes de la Secretaría de Hacienda.
Al inicio de la actual administración federal, en diciembre de 2006, este avión fue entregado al gobierno de Tlaxcala, que asumió la calidad de su depositario, sin que a nadie le importara que se tratara del primero y más viejo de la serie Learjet, aviones construidos en 1964, hace casi medio siglo, y de los que se harían cien más para suspender la producción dos años después, en 1966, cuando se inició la del Learjet 24.
Sólo en México operaba ese modelo de Learjet 23, con 44 años de servicio, y que se vino abajo el domingo en una laguna tlaxcalteca, ocasionado la muerte de dos tripulantes que, en otras condiciones, no tendrían por qué haber muerto y del que a la hora de las responsabilidades todos miran para otro lado: el gobierno de Tlaxcala diciendo que lo rentaba ocasionalmente a Hacienda, y ésta respondiendo que el responsable era el depositario.
¿Cuántos Learjets más serán necesarios para ordenar ese sector del gobierno?
Retales
1. QUE SÍ. Marcelo Ebrard me dijo ayer en Radio Fórmula que sí aspira a la Presidencia en 2012 pero que no la confunde con su quehacer como jefe del GDF;
2. AGUAS. Alerta en el Gobierno del Distrito Federal ante los bajos niveles de almacenamiento de agua en el Sistema Cutzamala, que abastece del líquido a la Ciudad de México y que está en un punto crítico por la falta de lluvias; y
3. FUGA. Eduardo Medina Mora deberá detener las filtraciones que salen de la oficina de Comunicación Social de la PGR porque al final se las endosan todas, aunque sean del Poder Judicial, y él ajeno.
Nos vemos mañana, pero en privado.










