El caballo de Peña Nieto
Jueves, 4 Diciembre, 2008Adela Micha me contó que hace unos días, los operadores, gente de intendencia y personal administrativo estaban esperando afuera del estudio de televisión que terminara la entrevista para tomarse una foto con Enrique Peña Nieto. Eran muchos.
Hay un fenómeno en marcha. Termina 2008 y el gobernador del Estado de México se consolida como el político más popular del país y puntero indiscutible en las encuestas que miden presente y futuro.
El 10 de enero pregunté aquí a propósito de las prohibiciones que imponía la nueva reforma electoral, quiénes y cómo podrían opositar a Peña Nieto en el PRI, y qué haría él para mantenerse en el prime time sin poder mostrar en adelante su sonrisa en las pantallas. Parecía una reforma diseñada para el naufragio de un hombre que comprende como pocos qué son los medios de comunicación y tiene el dinero para pagarlos y sacarles hasta la última gota de provecho.
No sé si alguien esté buscando ese naufragio ni quién le esté diseñando la estrategia para estar en los medios sin estar. En cambio, la encuesta nacional del Gabinete de Comunicación Estratégica presentada el martes (16 mil entrevistas telefónicas y mil 500 domiciliarias) muestra a un Peña Nieto más fuerte que nunca. En la pregunta de “¿quién le gustaría que fuera el próximo Presidente?”, supera tres a uno al segundo lugar, Andrés Manuel López Obrador, y al menos siete a uno al resto. Rumbo al 2012, los simpatizantes del PRI le dan una preferencia de cinco a uno sobre Beatriz Paredes y de ocho a uno sobre Manlio Fabio Beltrones. En los cara a cara, le saca entre 30 y 35 puntos a Marcelo Ebrard.
¿Quién será el guapo que lo tire del caballo? Quien sea, tiene tres años y medio… y contando.










