Buen debut
En la presentación de Cuauhtémoc Blanco con Santos, su equipo logró el único triunfo de los partidos de ida de cuartos de final, al derrotar 3-1 a San Luis. Toluca y Tecos empataron a cero.
Torreón.- Santos Laguna respondió a las expectativas tras la llegada de Cuauhtémoc Blanco como refuerzo para la Liguilla y dio un paso importante hacia semifinales tras sacar ventaja de 3-1 sobre el San Luis, anoche en un pletórico Estadio Corona.
La fiesta apenas comienza, pues aunque tuvo que emplearse a fondo para imponerse, el cuadro de casa demostró estar en buena forma para refrendar la corona.
A los 5 minutos llegó Gladiadores con cierto peligro sobre la meta de Oswaldo, entró por izquierda y sacó remate que pegó a un costado de la red.
Los laguneros continuaron elaborando su juego y a los 17 minutos logró ponerse en ventaja con autogol de Oscar Mascorro. Daniel Ludueña cobró falta por izquierda, puso el esférico en el área y tras un intento de Figueroa, Mascorro metió la cabeza y remató involuntariamente al fondo de su arco para el 1-0.
El partido aumentó de intensidad y emociones, tanto que casi se empata a los 26’, cuando los visitantes elaboraron una llegada a base de rebotes hasta que José Martínez se quedó con el balón dentro del área y disparó, pero ahí estaba Oswaldo para rechazar.
Volvió la disputa por el medio campo, Gladiadores comenzó a presionar, pero en un contragolpe Fernando Ortiz mandó hacia Cuauhtémoc, quien aguantó la marca y de inmediato cambió el juego hacia Ludueña, quien se quitó a un rival, entró al área y colocó su disparo raso cerca del palo izquierdo para asestar el 2-0 a los 34 minutos, en medio de la algarabía en el esplendoroso Estadio Corona.
Los laguneros intentaron aprovechar el momento, pero batallaron para pasar la última línea potosina.
Sobre el minuto 38, Mascorro sacó remate que el arquero Oswaldo Sánchez alcanzó a cortar.
San Luis fue más incisivo hasta que al 45’, Coudet mandó centro por derecha y a segundo palo apareció Braulio Luna, quien cabeceó hacia Piríz, quien aprovechando su estatura remato con cierta comodidad para poner el 2-1.
Para la segunda parte, Santos salió enfocado en aumentar la ventaja y casi lo consigue al 47’.
Cuauhtémoc cedió el balón a Ludueña que a su vez lo pasó a Arce que se perfiló y disparó, pero apenas rozando el palo izquierdo.
Los albiverdes volvieron a la carga al 59’ en cobro de equina por la punta derecha, Ludueña puso el balón en el corazón del área, pero quedó a la deriva y Figueroa apareció con media tijera para ponerle un susto al arquero Martínez.
Al 72 ajustó Daniel Guzmán al sacar al ‘Lorito’ y el ingreso de Paco Torres, así que se mantuvo la ofensiva lagunera fortalecida para conseguir el 3-1 al minuto 78.
A base de fuerza penetró al área potosina con Edgar Castillo, quien sacó tiro que pasó entre las piernas de Adrián, pero sobre la línea de gol alcanzó a detener la zaga, pero llegó Matías Vuoso para meterla.
Fue la locura en el estadio.
Los últimos minutos fueron de intentos en vano de Gladiadores que ahora buscará el próximo sábado tratar de remontar en su casa, pero necesita ganar por diferencia dos.
El resultado lo comparto con mis compañeros, ellos fueron parte importante del triunfo”
Tuvimos pocos días para juntarnos, pero yo me adapto rápido y así se nos facilitaron más las cosas”
Cuauhtémoc Blanco
Jugador de Santos Laguna
Ya sabíamos que la historia en liguilla es diferente, se empieza de cero, no hay nada nuevo”
Raúl Arias
Técnico de San Luis
El Dato
Una acción curiosa se registró al 90’, cuando Blanco pensó que saldría de la cancha al ver el número 10 en el tablero, pero no era él, se trataba de Ludueña.
Contentos
La presencia de Cuauhtémoc Blanco en Santos Laguna se notó.
La euforia trascendió más allá de los 90 minutos, pero notablemente lo que sucedido en la cancha es lo que se queda.
El ‘Temo’ repartió balones a placer, dio un pase para gol y cobró un tiro libre que pasó muy cerca del arco defendido por Adrián Martínez.
Emocionó a los aficionados al pegarle al balón de ‘taco’, los cambios de juego y la visión de campo que contagió a sus compañeros.
Es un placer ver jugar juntos a Blanco y Ludueña.
Los aficionados salen contentos.














