‘El juego del miedo V’: ¡Resultó pirata!…

Sábado, 22 Noviembre, 2008

Por increíble que parezca, una de las condiciones más deplorables que pueda tener un ser humano, torturar con exceso de crueldad a otra persona, sigue siendo un negocio rentable, al menos en el cine. Pensar que cintas como El juego del miedo alcancen ya una quinta entrega, pues como que no habla muy bien de nosotros, menos de los gringos, y le da la razón a Platón, el filósofo griego que decía que “El hombre es el lobo del hombre”. Vuelve a quedar en evidencia que la crítica cinematográfica y la taquilla son dos cosas que sobreviven con absoluta independencia una de la otra y que para tranquilidad de productores y distribuidores -lástima- no creo que haya una mala reseña de un filme que haya impedido que el público caiga como avalancha a las salas de cine cuando una cinta le interesa. Tenemos el triste caso de Crepúsculo (Twilight), por más mal que la esté tratando la crítica, meto la mano al fuego para asegurar que será un éxito de taquilla y que a las adolescentes les tiene sin el más mínimo cuidado lo que digan las reseñas e igual asistirán jubilosas a verla y lo mismo ya se repitió con 007 Quantum con un público un tanto más mayorcito. No deja pues de ser interesante que en los Estados Unidos críticos de buena reputación como James Berardinelli, ya se nieguen a publicar nada sobre cintas como El juego del miedo V sobre la base de que son productos hechos con el único propósito de recaudar dinero en la taquilla y que no quieren poner su reputación al servicio del tal propósito.

Pero lo que resulta también bastante enfermizo en esta saga es que haya alguien -Jigsaw- en este caso, que se crea y autoproclame como un todopoderoso juez legítimo y decida quiénes y cómo deben pagar por las culpas cometidas según su propio parecer y forma de pensar. Aunque aquí, claro, aun después de su muerte -ojalá y esto no resulte otro truco- todavía quedaban cosas por suceder.

Cinematográficamente esta saga también ofende, pues carece de toda lógica, es meramente una sucesión de actos violentos sin sentido y sin contexto o ubicación. Si pudiéramos hablar de una historia, es casi lo mismo que en las cuatro anteriores o como dice el dicho, es la misma gata pero revolcada. Apenas se reduce a un agente que aprovecha las circunstancias para vengar el asesinato de su hermana. Los personajes son tan planos que se caen solos, y son más bien en su mayoría las víctimas con las que se pretende sostener algo que es insostenible.

Pero ahora lo peor es que además se roba actos de tortura que ya vimos en cintas clásicas de verdadero horror y aquí no hay manera política de decir que les rinde homenaje, simplemente las plagia con la esperanza de que el tipo de público que frecuenta este tipo de cine no las haya visto y se las trague sorprendido como si fueran originales. Comento dos: una, el péndulo, escena hurtada de películas basadas en los clásicos de Edgar Allan Poe La fosa y el péndulo y El cuervo, y en esta última también se puede ver la escena en donde un mecanismo mueve las paredes de una habitación una contra la otra, aprisionando y destruyendo todo lo que encuentran a su paso.

El consenso de los críticos norteamericanos en la página de internet de Rotten Tomatoes le da una calificación de apenas 12 sobre cien y afirma que si al menos la trama fuera tan interesante como los dispositivos de tortura o su violencia menos dolorosa que las actuaciones, tal vez El juego del miedo V no se sentiría como algo hecho de humo. Totalmente evitable.