Mensajes cifrados en la antesala electoral. Todos entran al juego
Elocuencia en el partido del dedazo
Soldados en la guerra por una candidatura. La pregunta es quién es su general.
Las palabras son tan innecesarias para el buen orador. La retórica del líder y su respuesta para las eventualidades están en la habilidad de medir con igual precisión fonemas y silencios, certezas y ambigüedades.
Entenderá quien deba entender. Para el resto quedará la posibilidad y la anécdota. Pero el destinatario sabe que hay mucho más.
Por Antonio Argüello












