Trascendió

Miércoles, 19 Noviembre, 2008

Que el domingo 9 de noviembre, un hombre se presentó a rendir declaración ministerial para acusar por delitos graves a Javier Herrera Valles, el ex coordinador de Seguridad Regional de la PFP que tan duramente criticó al secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna.

La PGR se movilizó muy rápidamente, lo localizó y detuvo el lunes por la noche, cuando se dirigía a Televisa, donde sería entrevistado por Denise Maerker.

El nombre del denunciante y el motivo de la captura se guardan bajo siete cerraduras.

Que las extorsiones a medios de comunicación se acercan cada vez más a la Ciudad de México.

Ayer fue La Jornada de Morelos, que dirige León García Soler, el objeto de los extorsionadores, que pidieron telefónicamente una cantidad de dinero. De no recibirla, amenazaron, matarían a una reportera. El diario no les hizo caso.

Los extorsionadores exigieron entonces un auto Tsuru, pero al darse cuenta de que no tenían ninguna posibilidad, se dieron por vencidos. Eso sí, profiriendo maldiciones y nuevas amenazas.

Que a unas horas de darse a conocer los nuevos ascensos de 2008, el Senado apenas se dio cuenta de que tenía “olvidada” la ratificación de grados militares.

Es decir, esos nombramientos estaban desde el año pasado en la congeladora, y por ello citó hoy de urgencia a sesión para sacar ese tema que debió desahogar la Comisión de Defensa Nacional, que preside el priista Jorge Mendoza.

Que la gobernadora de Zacatecas, Amalia García, busca un encuentro con el equipo del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, a quien le propondrá impulsar un acuerdo migratorio, que incluya la regularización de connacionales, y crear “políticas compensatorias” destinadas a zonas de alto flujo migratorio, para evitar la salida de más mexicanos hacia el país del norte.

¿La escuchará Obama?

Que quien quiera ver un verdadero pleito en el PRD que se asome a León, Guanajuato. En una oficina despacha el presidente legal del partido y en otra, a unas cuadras, el “presidente espurio”. Los militantes, obviamente, se hacen bolas.

El oficial es Carlos Montes de Oca. El otro es Enrique Alba. El primero tiene el apoyo de la dirigencia estatal. El segundo, de los “otros”. Toda una cultura es la que van creando los perredistas.