Calentamiento global desaparecerá glaciares del Iztaccíhuatl y del Pico de Orizaba

Un investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM aseguró que el Popocatépetl está en franca extinción, ya que sólo tiene hielos disociados por las erupciones que se han registrado desde 1994.

Ciudad de México.- Los glaciares de montaña en México están desapareciendo por el calentamiento global y especialistas calculan que los hielos y la nieve del Iztaccíhuatl y del Pico de Orizaba desaparezcan en un tiempo de entre 10 y 35 años.

El Popocatépetl está en franca extinción, ya que sólo tiene hielos disociados por las erupciones que se han registrado desde 1994, eventos que aceleraron el derretimiento hasta extinguirlos por completo, aseguró Hugo Delgado Granados, investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM.

El experto participó en el VII Encuentro de Investigadores del Grupo de Trabajo de Hielos y Nieves para América Latina y el Caribe, del Programa Hidrológico Internacional de la UNESCO, al que asistieron especialistas de Alemania, Brasil, Colombia, Argentina, Chile, Francia, Bolivia, Venezuela, Perú, Ecuador y México.

Delgado Granados expuso que en México se calcula que los glaciares del Iztaccíhuatl y del Pico de Orizaba desaparecerán en los próximos 10 y 35 años, respectivamente, y lamentó que los glaciares del Popocatéptl se hayan extinguido.

Explicó que el problema del Iztaccíhuatl es la altitud -cinco mil 200 metros-, pues a esa elevación los cuerpos de nieve son vulnerables.

La temperatura de los hielos es cercana a cero grados centígrados, y la del ambiente no es lo suficientemente fría para preservarlos; por tanto, son hielos que en cualquier momento se pueden fundir, enfatizó el universitario.

El panorama para el Pico de Orizaba es un poco más alentador, pues aunque no se tiene una estimación precisa, se calcula que sus glaciares pueden vivir hasta 2040, ya que su altitud es de cinco mil 700 metros, lo que le permite mayor acumulación de hielo.

No obstante, aclaró, el espesor de las capas gélidas es aproximadamente de 10 metros con un máximo de 40 y una temperatura cercana a los cero grados, lo que las hace vulnerables.

Esos cuerpos, expuso, han disminuido desde hace tiempo, pero en el siglo XX se intensificó la pérdida principalmente desde 1950; aunque a finales de los 70 se registró un aumento de tamaño, en la siguiente década, se incrementó el derretimiento.

El problema es que al derretirse los hielos, escurren hacia los lagos, o forman lagunas contenidas por morrenas, presas naturales hechas con rocas erosionadas y acumuladas por los glaciares, señaló

Aunque la solución sería drenarlas a largo plazo con la desaparición de los glaciares, pero no se contaría con agua para alimentar sistemas hidroeléctricos ni para consumo humano.

Los cambios climáticos derivan en procesos de deshielo, pues el clima en forma natural es cada vez más caliente, finalizó el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

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