La clase media será prioridad: Obama
El presidente electo anunció que pondrá en marcha un plan de rescate inmediato luego de que asuma su cargo el 20 de enero.
Washington.- Dice la tradición que en cuanto un nuevo presidente es elegido, todo lo que sale de su boca es “política oficial”. Eso es lo que empezó a hacer el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, cuando prometió ayer afrontar la crisis económica “de cabeza” e “inmediatamente después” de tomar posesión del cargo el 20 de enero Obama anunció que pondrá en marcha un plan de rescate para la clase media, extenderá los beneficios de desempleo y habilitará un nuevo “plan de estímulo” para los ciudadanos estadunidenses si el Congreso no lo hace antes. El objetivo es “dar todos los pasos necesarios para reducir la crisis del crédito, ayudar a las familias trabajadoras y restaurar el crecimiento y la prosperidad”. Además, aseguró que buscará soluciones para el impacto de la crisis financiera en “otros sectores” de la economía, entre los que citó pequeños negocios, y las administraciones estatales y municipales.
Y específicamente, anunció que pidió a su equipo de transición que diseñe medidas para “ayudar a la industria automotriz a ajustarse, superar la crisis y tener éxito en producir coches de consumo eficiente”.
“La industria automotriz es la columna vertebral de la industria manufacturera estadunidense, y una parte crítica de nuestro intento de reducir nuestra dependencia del petróleo extranjero”. La primera conferencia de prensa desde que ganó las elecciones el martes, realizada en el hotel Hilton de Chicago, fue breve: apenas quince minutos de preguntas, después de abrir el acto con una declaración de unos cinco minutos.
El aún senador por Illinois compareció después de reunirse con los 17 miembros de su “consejo de asesores económicos para la transición” para buscar alternativas destinadas a abordar la peor crisis económica en Estados Unidos desde la Gran Depresión, en la década de 1930. El consejo asesor incluye a los ex secretarios del Tesoro Robert Rubin y Lawrence Summers, al ex secretario de Trabajo Robert Reich, el presidente de Google
Flanqueando a Obama se presentaron los dos pilares en los que quiere se base su presidencia: a su derecha el vicepresidente electo, Joe Biden, y a la izquierda su futuro jefe de gabinete, Rahm Emanuel. Aunque Obama delineó muy claramente las medidas que tomará para sacar a Estados Unidos de la crisis y aseguró que “sin duda se necesitan más medidas”, quiso dejar muy claro que no pretende interferir con la labor del actual presidente, George W. Bush: “Sólo hay un presidente y un gobierno en un momento dado”. “No soy el presidente y no lo seré hasta el 20 de enero”, sentenció.
Obama se mostró convencido de que el simple cambio en la Casa Blanca ayudará a resolver la crisis: “Un nuevo presidente puede hacer mucho para restaurar la confianza”. El futuro presidente centró su discurso en la economía y se mostró muy prudente en las escasas respuestas que dio a la prensa sobre otros asuntos. Especialmente significativo fue como rechazó precisar cuándo enviará sus primeros representantes para hablar con los dirigentes de Cuba, Venezuela, Siria e Irán, como prometió en la campaña.
En otro momento, Obama confirmó que el jueves recibió un reporte secreto del más alto nivel, y se cuidó mucho de criticar a la comunidad de inteligencia: “Nuestro proceso de inteligencia puede siempre mejorar. Sí, creo que mejoró”. Obama aseguró además que en cuanto decida un miembro de su gabinete lo hará público, que habló con los tres ex presidentes de Estados Unidos vivos (Jimmy Carter, George H.W. Bush y Bill Clinton) y que todos le ofrecieron su ayuda.
De otra parte, la Casa Blanca descartó ayer la participación de Obama en la Cumbre del Grupo de los 20 (G-20), que se realizar el próximo 15 de noviembre en Washington.
No obstante, el vocero de la Casa Blanca, Tony Fratto, dijo que quieren “sus ideas y puntos de vista” para enfrentar la crisis financiera mundial, a fin de no enviar “señales confusas” a los mercados internacionales. Los países del G-20, que incluyen a los siete más industrializados: Canadá, Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos, así como a la Unión Europea y emergentes como México y Brasil, analizarán en Washington la crisis financiera internacional.
Busca perro cruzado, “como yo”, dice
Barack Obama abordó ayer la “polémica” sobre el perro que prometió regalar a sus hijas y dijo que preferiría rescatarlo de un albergue, donde se encuentran los “perros mestizos”. En esos refugios “hay muchos perros de raza cruzada, como yo”, bromeó Obama ante la prensa en alusión a su condición de mulato, dado que su madre, estadunidense, era de raza blanca, y su padre, de Kenia, era negro. En su primer discurso tras la victoria electoral, Obama prometió a sus hijas Sasha, de siete años, y Malia, de 10, un cachorro cuando la familia se mude a la Casa Blanca. “Con respecto al perro, sé que este es un tema crucial”, bromeó. Pero destacó que su hija mayor, Malia, es alérgica a los pelos de perro por lo que el can deberá ser “hipoalergénico”. El presidente electo intentará sopesar los dos condicionantes para tomar una decisión lo antes posible, consciente de que “es un tema urgente en la casa de los Obama”, comentó en tono jocoso.
Llamó a Berlusconi
El presidente electo estadunidense Barack Obama llamó anoche por teléfono al jefe del gobierno italiano Silvio Berlusconi, según un comunicado oficial. Durante la entrevista “larga y cordial” entre los dos hombres “la estrecha relación de amistad y de colaboración entre los dos países fue confirmada, sobre todo en la perspectiva de la inminente presidencia italiana del G-8”, indica el comunicado italiano.
Silvio Berlusconi fue vivamente criticado por la oposición italiana por “una broma” que hizo el jueves con respecto a Obama, igualmente considerada como una metedura de pata por numerosos medios de comunicación del extranjero, al describir al presidente electo de EU como “joven, guapo y bronceado”. Berlusconi se negó ayer a pedir disculpas.
El primer nombramiento efectuado por Obama, el del congresista demócrata Rahm Emanuel como jefe de gabinete de la Casa Blanca, desató ayer reacciones completamente enfrentadas entre Israel y los palestinos. “Nuestro hombre en la Casa Blanca” es como el diario Yediot Ahronot, el de mayor tirada de Israel, describió ayer a Emanuel, nacido en Chicago de un inmigrante israelí y una judía estadunidense. Por el contrario, la cúpula palestina se mostró decepcionada por la decisión de Obama.
El revuelo causado por el triunfo de Obama se apoderó también del zoológico de Francfort, donde una cría de alpaca nacida el día de la victoria fue bautizada con el apellido del mandatario electo. El machito de alpaca es la segunda cría de la alpaca Anne, una de las ocho de esta especie de camélido sudamericano que habitan en este zoológico alemán.
Los latinos representaron entre 8.0 y 9.0 por ciento del total de electores que participaron en los pasados comicios presidenciales de EU, una asistencia récord y clave en algunos estados, según la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Nombrados (NALEO). Entre nueve millones 600 mil y 11 millones de hispanos sufragaron, “la más grande concurrencia de votantes latinos en la historia de este país”.
El alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, se unió al equipo de transición para temas de economía de Barack Obama. “Me siento honrado de servir para este consejo asesor para la transición económica a fin de llevar un alivio económico para nuestras familias, invertir en nuestra infraestructura y empezar a poner a la gente de nuevo en sus trabajos’, dijo Villaraigosa en un comunicado.




