Noche de contrastes y de tristezas...

Miércoles, 5 Noviembre, 2008

Mientras en Estados Unidos comenzaba la fiesta por el triunfo de Barack Obama en las elecciones presidenciales, en México el ambiente se tornaba sombrío.

La confirmación de la muerte del secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño Terrazo, y de José Luis Santiago Vasconcelos, ex titular de la SIEDO, al desplomarse su avión en una zona residencial del Distrito Federal, estremeció al país.

Y las pantallas de televisión enloquecieron: de estar transmitiendo en vivo la euforia electoral desde territorio estadunidense, volvieron de pronto a México para difundir imágenes dramáticas de automóviles en llamas en una zona urbana de la capital.

La de anoche fue noche de contrastes: en Estados Unidos el júbilo porque un presidente fuerte llegará a la Casa Blanca.

En México la tristeza ante la tragedia, ante la muerte súbita de funcionarios de primer nivel, gente valiosa.

Lo único común fue la tristeza en las casas presidenciales de los dos países; ambos mandatarios tuvieron sobradas razones para estar tristes.

George Bush, ante la estrepitosa derrota de su partido y de su candidato en las elecciones de ayer.

Felipe Calderón, ante la sorpresiva muerte de su secretario de Gobernación, de su amigo entrañable, Juan Camilo.