A Change is Gonna Come
Lunes, 3 Noviembre, 2008Para Jaime Almeida, maestro
Me sacudió leer el sábado en Babelia la lista de canciones que han inspirado a Barack Obama: la banda sonora del cambio.
Soy un escéptico de las elecciones de
Estados Unidos. Las sigo acaso con espíritu deportivo: Carter me gustaba más que Reagan; Clinton que Bush, desde luego. Dukakis, Gore y Kerry eran equipos de media tabla.
Hastiado de los redentores, me desentendí de Obama. Pero es muy difícil no entusiasmarse con un fenómeno capaz de hacer creer en tiempos del desencanto que, si votan por él, “juntos cambiaremos este país y este mundo”.
El fin de semana estudié el discurso de Obama. Vibrante, como nuestra Aretha Franklin de la adolescencia. Pegajoso, como “Signead, Sealed, Delivered”, el tema de Stevie Wonder con que cerraba sus mítines. Profunda y contenida, como la sin igual “What’s Going On”, de Marvin Gaye. Sabroso, como el rap de The Fugees. Y lo hice escuchando a mi preferido, Sam Cooke.
Según Babelia, “todos los expertos consultados coinciden al elegir una canción, ‘A Change is Gonna Come’ (en español, ‘El cambio llegará’), de Sam Cooke, como símbolo de las aspiraciones de Obama”.
En La vida de los otros (la película alemana que le ganó el Óscar a El laberinto del fauno), Ulrico Mühe, un director de teatro asfixiado por el “socialismo real”, le dice a su amada, Martina Gedeck, presa de la extorsión sexual de la Stasi, que nadie que haya escuchado realmente la “Sonata 23 para piano” de Beethoven puede ser una mala persona.
Pienso lo mismo de quien ha vibrado escuchando “You Send Me”, de Sam Cooke, y obtenido de ella la infusión para inspirar a otro, a otra, o a millones de personas. Sólo por eso, Obama se merecería todo.














