Urgen a nuevos gobernantes compromiso con la ecología
Especialistas consideran que la depredación de cerros en la zona metropolitana es el resultado de una pobre política ecológica a todos los niveles.
Monterrey.- La depredación de los cerros del área metropolitana de Monterrey se debe tanto a las clases alta y baja, así como a la indecisión de los gobernantes para promover la siembra de árboles, enfatizó Guillermo Martínez Berlanga.
El especialista advirtió que son organismos como Greenpeace los que han advertido de la seriedad de la contaminación.
“Los cerros y las montañas se ven amenazadas por dos clases sociales: los más pobres le pegan por abajo, y los ricos le pegan por arriba, por lo que la depredación del cerro lo mismo va para la clase más pobre que no tiene a dónde vivir, y para el que quiere vivir alejado como las águilas, arriba en la montaña.
“La depredación y el desarrollo urbano desproporcionado, salvaje, cuando nomás está tomando en cuenta el rendimiento en dinero, y no se tiene en cuenta el desarrollo sustentable, ahí tenemos las consecuencias”.
Expresó que la falta de áreas verdes, de reservas ecológicas probadas, protegidas del ser humano, es tal que sólo queda menos del dos por ciento.
“Esto da como consecuencia grave una contaminación tóxica corrosiva que está matando a los niños y a los ancianos, y desafortunadamente perdimos seis años con este gobierno de González Parás porque anduvieron en la luna, en la fiesta y dejaron al medio ambiente totalmente relegado.
“Las autoridades ambientales, tanto estatales como las federales, es gente que no tiene ninguna experiencia, que no tiene la currícula necesaria mínima. La delegada de Semarnat es pasante de Ciencias Políticas y en la Agencia del Medio Ambiente estatal, es un refugio de compromisos políticos del gobernador.”.
Martínez Berlanga comentó que si no se hace algo rápido, el déficit ambiental acabará con el regiomontano.
“Nos faltan siete mil hectáreas de zonas verdes en la zona metropolitana de Monterrey. Necesitamos 70 parques del tamaño del de Fundidora para estar equilibrados, de acuerdo con los estándares mínimos internacionales.
“Además nos falta un millón de árboles. Cualquiera de estos alcaldes de la zona metropolitana, que tiene un criterio ambiental pequeño, que autorice 10 mil metros de pavimento, ninguno te autoriza mil árboles”, dijo.










