La estrategia de AMLO
Miércoles, 29 Octubre, 2008¿Fue necesario convertir en carpa la Cámara de Diputados, o que sus gerifaltes la hicieran de patiños para corroborar que la “lucha patriótica” por la soberanía petrolera es una farsa?
Lo que menos pretendió (con auténtica “honestidad valiente”) Andrés Manuel López Obrador fue que se debatiera su señuelo de parchar la reforma de consenso propuesta por el Senado.
Desde principios de 2006, cuando inició su campaña por la Presidencia (que su soberbia le hizo perder, pero que quiere alcanzar en 2012), su estrategia sigue siendo la de “cuchillito de palo” (que no corta, pero bien que chinga): el sabotaje popular prolongado a cualquier debate democrático de ideas.
“Respetuosamente”, López Obrador traicionó su palabra de aguardar en la calle, en compañía de sus devotos, la respuesta legislativa a su tramposa solicitud.
Cobijados en la impunidad que les garantiza el fuero, sus propios acólitos asaltaron la tribuna… en que debió ventilarse la propuesta del remiendo, con lo que delataron el burdo engaño.














