Chivas aplastó a River Plate

Arellano y Fabián fueron los autores de los goles que dejaron en la lona al alicaído equipo argentino. La semifinal en la Copa Sudamericana está a la vista.

Buenos Aires.- Hizo lo que tenía que hacer, así de simple. Con aplicación, sentido común, criterio colectivo, buen manejo del balón y la figura gigante de un portero, Víctor Hernández, quien levantó una muralla y tapó todo lo que le tiraron –salvo el penal dudoso del descuento-, Chivas consiguió un éxito histórico y contundente en el estadio Monumental por 1-2 y prácticamente se aseguraron el pase a las semifinales de la Copa Sudamericana.

En condiciones normales, un equipo medianamente organizado podría darle la vuelta a un resultado así de visitante. De hecho, el América supo levantar un 0-3 en la Copa Santander Libertadores pasada ante el Flamengo y nada menos que en el Maracaná. Pero este vapuleado River, arrastrado por su crisis interna y su exasperante falta de juego y carácter, con el entrenador a punto de dar un portazo, ya se puede dar por despedido de la competencia.

No se levantó

River venía golpeado anímicamente tras la derrota en el superclásico del futbol argentino del último fin de semana y bastaron un par de ocasiones desperdiciadas frente al arco adversario, como la de Augusto Fernández en el mano a mano del primer cuarto de hora, para que el equipo se fuera entregando mansamente con el correr de los minutos.

Efraín Flores lo tenía muy claro y comenzó por ganar el partido en la previa, cuando al ser consultado sobre el bajón espiritual y futbolístico que padecía su adversario contestó que River era un rival duro y respetable. La primera premisa era no subestimar al rival y su equipo lo entendió claramente. El mensaje bajó clarito desde el cuerpo técnico y el equipo jugó el partido en serio, sin desconcentraciones.

Víctor Hernández salvó aquel mano a mano del comienzo, también se arqueó en el aire para enviar a tiro de esquina una pelota que se le colaba por atrás en esa primera etapa, un tremendo remate en el segundo tiempo a Rosales por la derecha y otro cabezazo más a Salcedo que se colaba a segundo palo.

River se hundía en la desesperación lentamente, mientras su gente se turnaba para exigir el retorno de su ídolo Ariel Ortega, fustigar a los jugadores cantándole “me parece que ustedes no quieren ganar, lo que ustedes quieren es cobrar”. Cuando el Monumental ya comenzaba a hervir de impaciencia fue Omar Arellano quien aprovechó un rebote de Ojeda para sentenciar el 0-1. El 0-2 de Fabián, tras un ataque bien hilvanado, terminó de instalar en el estadio un clima de furia que apenas se matizó con el penal que Abreu utilizó para descontar.

Evidentemente, este conjunto de Flores no necesitaba de Nery Castillo para llevarse un triunfo a México. Sin brillar, supo aprovechar los nervios del rival, golpear con eficacia las pocas veces que llegó, y sobre todo, destacó su orden para escalonarse en el fondo sin descuidar las marcas.

A River apenas le quedó la fórmula del centro anunciado y terminó generando algunas situaciones porque, está claro, El Loco Abreu es un hombre de gran altura, muy buen cabezazo y complicado para marcar.

Aunque con un poco más de audacia, Chivas pudo haber escrito un resultado más abultado. Ahora, le queda confrontar la revancha con la misma seriedad y profesionalismo, pero ahora sí, casi está entre los cuatro mejores de la Sudamericana.

Dato

Es casi un hecho que de no pasar a la siguiente ronda, el técnico de River, Diego El Cholo Simeone, renunciará a su cargo, para enrolarse al Atlético de Madrid.

River Plate 1 – 2 Guadalajara

Árbitro: Víctor Rivera (Par)
Estadio Monumental
Capacidad: 66 mil
Asistencia: 33 mil (50 %)

Diego Borinsky