El Vitruvio espiritual de Alfonso Reyes

El poeta puede verlo todo en cada cosa. Nada es sólo lo que es. Y bien visto, es todo lo demás... hasta su opuesto. En el poema el ser se desparrama en significados. 
La roca de su filosofía está ahí: es la determinación de no engañarnos, de no mentirnos, no consolarnos en la mentira.
La roca de su filosofía está ahí: es la determinación de no engañarnos, de no mentirnos, no consolarnos en la mentira. (Adrián Pérez )

Ciuda de México

Cuando una publicación bogotana preguntó a Alfonso Reyes su regla filosófica, el ensayista dudó responder. Imposible sintetizar las cuerdas contradictorias de su entendimiento, las líneas incompletas de su orientación intelectual. La simpleza de la pregunta periodística, sin embargo, lo sedujo: ¿cuál sería, en efecto, el principio filosófico que mayor influencia espiritual había tenido en su vida? Se dispuso entonces a bosquejar una respuesta. El escritor no acudió a sus clásicos para encontrar respuesta. Si se atrevió a delinear una imagen de su doctrina vital en una notita a la que tituló " Anatomía espiritual" fue porque se miró al espejo. Su filosofía quedaba revelada en su cuerpo. Todo hombre, sacando lección de su cuerpo, podría descubrir su escuela, su ideario.

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