Cómo reducir la violencia sexual al transformar el transporte público

Uno de los efectos de tener servicios de transporte público concesionados  es la creación de espacios que favorecen las agresiones sexuales.
Cómo reducir la violencia sexual al transformar el transporte público
Cómo reducir la violencia sexual al transformar el transporte público (Sergio Bordón)

Ciudad de México

Por lo pequeño de los vehículos, el hacinamiento en horas pico hace más difícil combatir las agresiones sexuales. En el metro o Metrobús se pueden asignar espacios separados de gran tamaño para las mujeres como una medida ante este problema (aunque debe de evaluarse su efectividad). Sin embargo, en el caso de los autobuses, microbuses. combis y vans no es posible hacerlo por lo reducido de su espacio. Así, el diseño de los vehículos pequeños, con pasillos angostos, asientos reducidos, con recorridos entre mucha gente para descender, y con hacinamiento, se vuelve un elemento que facilita la violencia sexual. Si le añadimos la falta de vigilancia en paradas, los agresores recurren a tácticas como al momento de descender realizan tocamientos, haciendo difícil denunciar al momento, pues bajaron y el vehículo avanza rápidamente. Incluso asignar algunos autobuses, como el servicio exclusivo de autobuses Atenea, no garantiza reducir la violencia sexual.

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