Cómo negociar el TLC y no morir en el intento

El contexto político exige entender las preocupaciones del TLCAN y reconocer que la seguridad, los derechos laborales y anticorrupción se pueden atender desde una perspectiva trilateral.
El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se ha vuelto una pera de boxeo del discurso político.
El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se ha vuelto una pera de boxeo del discurso político. (Víctor Solís)

Ciudad de México

Una mejor seguridad continental, mejores estándares laborales y prácticas anticorrupción más duras son elementos cruciales que pueden establecer una agenda para el futuro y darle un matiz más constructivo a los debates del presente. El proteccionismo no fue una solución en el siglo XX y sólo empeorará los desafíos actuales. A pesar de eso, debemos aceptar que el TLCAN debe cambiar para el beneficio de los ciudadanos de la región y establecer una visión para la región económica más competitiva del mundo. El TLCAN requiere una agenda propositiva para pensar en su futura transformación.

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