Los programas federales o de cómo la obligación estatal del financiamiento se convirtió en privilegio

La gratuidad es un bien en extinción a pesar de lo que señala la ley y lo que se reitera en los discursos oficiales y para la niñez de los entornos más vulnerables. 
Los programas federales o de cómo la obligación estatal del financiamiento se convirtió en privilegio
Los programas federales o de cómo la obligación estatal del financiamiento se convirtió en privilegio (Víctor Solís)

Ciudad de México

Ningún programa (con reglas de operación o lineamientos) asegura al cien por ciento la satisfacción de las necesidades operativas y de mantenimiento de un plantel. Ello se debe a que sus recursos sólo pueden ser empleados en ciertos rubros especificados en el marco normativo. En consecuencia, las escuelas pueden recibir fondos públicos y aún así verse en la necesidad de conseguir más dinero por sus propios medios para atender todo aquello que el programa no contempla.

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JOS