Militares, derechos humanos y seguridad interior

La participación de militares en tareas que no le son propias, pero ahora con el respaldo legislativo, es justo la ruta que aleja al país de las aspiraciones de cualquier sociedad democrática.
Tanto Felipe Calderón como Peña Nieto han insistido en establecer en ley la participación de militares en seguridad pública.
Tanto Felipe Calderón como Peña Nieto han insistido en establecer en ley la participación de militares en seguridad pública. (Patricio Betteo)

Ciudad de México

Tanto la administración de Felipe Calderón, como la actual de Enrique Peña Nieto, han insistido en la necesidad de establecer en ley la participación de militares en tareas de seguridad pública, sin hablar de las consecuencias jurídicas y políticas atribuibles a las autoridades municipal, estatal y federal, por haber incumplido con su obligación constitucional de prevenir, investigar y castigar los delitos. Esos actos y omisiones han generado una crisis de falta de credibilidad institucional, pero sobre todo de inseguridad, por lo que los mismos funcionarios recurren al uso de las Fuerzas Armadas, al ser la única institución pública que para algunos genera la percepción de ser eficaz y no ser corrupta.

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